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Por Florencia Donovan - Casi siempre que es feriado en Estados Unidos,
el dólar sube en el mercado local. Sin la oferta de los exportadores, una
pequeña demanda recalienta la plaza fácilmente. Ayer no fue la excepción: el
billete en los bancos trepó 13 centavos, a $ 17,18, mientras que entre los
grandes inversores se pactó a 16,93 pesos.
La rueda de ayer, sin embargo, no pasó inadvertida como suele suceder
siempre que es feriado afuera. Y es que el tipo de cambio desde anteayer viene
recuperando terreno a una velocidad que, para muchos operadores, empieza a ser
incómoda.
"El mercado local es un mercado inmaduro. Me animo a decir que el
dólar ya está muy cerca de su techo, pero el mercado va a pedir alguna señal de
ello. Es un mercado que necesita balizas", ilustró el responsable de
cambios de un banco internacional, que pidió no ser nombrado. Ayer, cuando el
dólar en el circuito mayorista se acercó a los $ 16,95, la oferta de divisas
apareció de golpe; otro indicador, para algunos operadores, de que la divisa
podría estar cerca del final de su recorrido alcista.
En la City se operaron apenas US$ 150 millones, cuando un día normal el
volumen puede llegar a los US$ 600 millones. De todas maneras, no pocos se
sorprendieron al ver al Banco Nación realizando algunas compras de divisas,
aunque por montos chicos. Quienes creen que el Gobierno podría buscar contener
la suba pronto -para evitar, sobre todo, que haya un traslado a precios-
especulan que podría hacerlo vendiendo, a través del banco oficial, parte de
las divisas que el Tesoro fue acumulando mediante sus emisiones de deuda.
Ayer, el Banco Central (BCRA) no vendió dólares y se limitó a intervenir
de manera indirecta subiendo la tasa que paga por sus letras -las Lebac- en el
mercado secundario. Se supone que tasas más altas ayudarían a quitar pesos del
mercado y sacarle combustible al dólar. La entidad que preside Federico
Sturzenegger convalidó un interés del 25,8% anual por sus letras más cortas,
por las cuales en la licitación primaria, el pasado lunes 19 de junio, había
pagado 25,5 por ciento.
"En el Central creen que la volatilidad del dólar sirve para
aleccionar al inversor y que se acostumbre a que con el tipo de cambio flotante
el dólar puede subir o bajar, como pasa en Brasil. Pero no sé si acá el mercado
está todavía preparado para eso", opinó otro cambista.
El BCRA, no obstante, podría acelerar la suba de tasas de interés si
detectara que la devaluación comienza a trasladarse a los precios. Por ahora,
aseguran las fuentes, en el BCRA no estarían demasiado inquietos con el
movimiento de la divisa. Después de todo, el tipo de cambio real multilateral
-un indicador de competitividad versus los principales socios comerciales del
país- habría vuelto, después del deslizamiento del peso de los últimos días, a
ubicarse en los niveles que tenía a comienzos del año.
En la City reconocen además que la reciente escalada del tipo de cambio
ayuda a mejorar las finanzas públicas. Considerando que gran parte de la deuda
emitida por el Gobierno y los préstamos que está recibiendo de los bancos son
en moneda extranjera, con un cambio más alto aumenta la cantidad de pesos
disponible para cubrir el déficit fiscal. Más aún, en el presupuesto nacional
para este año, Finanzas había estimado un dólar promedio de 17,92 pesos,
todavía superior al que marcó el mercado en estos días.

Foto: LA NACION
Ayer, la demanda del público minorista siguió firme, lo que contribuyó a
presionar sobre el precio final del billete, dado que no hubo oferta de divisas
del comercio exterior por celebrarse el Día de la Independencia en Estados
Unidos. En algunos bancos estiman que, en el último mes, la venta de dólares a
través de home banking creció cerca de un 30%. "La gente
está dolarizando sus aguinaldos, y también hay algunas empresas dolarizándose.
El momento del año ayuda a que la gente tenga algo más de plata para ir al
dólar", apuntó otro operador.
De acuerdo con el Relevamiento de Expectativas del mercado (REM)
difundido ayer por el BCRA, los analistas proyectan que el tipo de cambio
nominal alcanzaría los $ 17,8 promedio mensual para fin de año, contra los $
17,7 de su proyección anterior.
Los analistas lo ven a $ 17,8 para fin de año
Analistas privados estimaron que la inflación de julio se ubicará en el
1,5% y mantuvieron el pronóstico del 21,6% para todo el año, frente a la meta
del 17% fijada por el BCRA. A su vez, estimaron un tipo de cambio de $ 16,5 por
dólar para julio, que treparía a $ 17,8 hacia fin de año. Los datos del
Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) fueron publicados ayer por el
BCRA, que incluyó los pronósticos de 54 consultoras y bancos del país y del
exterior, relevados entre el miércoles y el viernes pasados.
Sobre la variación de precios, el REM muestra que de agosto a diciembre
la inflación se proyecta en torno al 1,3% mensual. Un sendero similar se estima
para la inflación núcleo -excluida de factores estacionales-, que oscilará
entre 1,4 y 1,2% durante el segundo semestre. En este contexto se espera una
reducción de la tasa de política monetaria del BCRA, ahora en 26,25%, hasta
llegar a 22 % en diciembre.
Los pronósticos sobre evolución del PBI subieron en forma muy leve de
2,6 a 2,7 por ciento.
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