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Por Martín Kanenguiser - En el Gobierno defendieron ayer en bloque el
régimen de flotación cambiaria, afirmaron que la suba del dólar mejora la
situación de algunos sectores de la economía que se quejaban del atraso
cambiario y relativizó el posible traslado a precios. Además dijeron que, si se
produce un movimiento demasiado brusco, el Banco Central hará lo necesario para
corregirlo.
En declaraciones radiales, el presidente Mauricio Macri, por ejemplo,
señaló que el dólar "flota, sube y baja, hace un mes hablábamos de lo bajo
que estaba. Cambian los flujos de oferta y demanda, no me preocupa, beneficia a
las economías regionales y a la generación de empleo".
"A los argentinos les digo que no se preocupen por el dólar
-continuó-; hay que preocuparse por bajar la inflación, trabajar en las
empresas para bajar los costos y ofrecer productos de calidad y más baratos,
para que nadie tenga que irse a Chile a conseguir cosas más baratas".
Por su parte, el secretario de Política Económica del Ministerio de
Hacienda, Sebastián Galiani, expresó que el tipo de cambio "fluctúa en
rangos normales que no deben preocupar a nadie".
"Vemos la flotación del tipo de cambio como nuestro objetivo, que
vaya fluctuando en relación a la demanda y la oferta en el mercado es la forma
de no tener saltos abruptos en los precios", afirmó el viceministro de la
cartera que conduce Nicolás Dujovne.
El funcionario expresó: "Lo que buscamos con un tipo de cambio
flotante es que no sea el ancla de las expectativas para formar precios, que
simplemente afecte los precios de los bienes que se comercian
internacionalmente".
"Si [el dólar] está en la tapa de los diarios tiene más que ver con
que tenemos una historia donde fijábamos un tipo de cambio y tenía grandes
saltos", afirmó.
En el equipo económico intentan desdramatizar el fenómeno: "El tipo
de cambio subió lo mismo que la inflación en estas dos semanas. Y más
importante que la suba del dólar es la suba de la recaudación en general y del
IVA en particular, que muestra que la economía está volando", se entusiasmó
una calificada fuente del Palacio de Hacienda. Además, el funcionario dijo que
"la volatilidad es importante para que no haya carry trade"
y consideró lógico que, en el período preelectoral, haya una dolarización de
carteras.
Por su parte, en conferencia de prensa, el jefe de Gabinete, Marcos
Peña, aseguró: "si vemos las proyecciones presupuestarias para este año,
esta suba era algo previsible y posible, y creemos que se está desempeñando en
un contexto de mucha tranquilidad y normalidad". El funcionario indicó que,
sobre esta cuestión, "hay distintas visiones", ya que para algunos
"el dólar está atrasado y dicen que, para fomentar la producción y la
exportación y la competitividad de nuestras economías, hay que dejar que
suba", mientras que otros opinan lo contrario. "Eso se va dando en un
equilibrio donde el Banco Central va monitoreando y acompañando los distintos
procesos", indicó.
Además, enfatizó que "esto destierra el discurso sobre la bicicleta
financiera porque en la Argentina hoy no hay seguro de cambio y la posibilidad
de especular con una estabilidad permanente del tipo de cambio puede generar
que en estas variaciones [alguien] quede descolocado".
Por su parte, desde el BCRA reconocieron que se sienten más cómodos con
este nivel de tipo de cambio y afirmaron que el traspaso a precios debería ser
mucho menor que el que se generó a la salida del cepo y que en 2014.
Además, respondieron a quienes hablan de "peligros" porque
afirman que también cuestionaban la estrategia oficial por la situación de
atraso cambiario.
Así, en la entidad que lidera Federico Sturzenegger afirmaron no estar
asustados con el tipo de cambio actual y, más aún, destacaron que este
incremento favorece a algunas economías regionales y la liquidación de divisas
por parte de algunos sectores.
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