|
Por Carlos Burgueño - Unos 17,50 pesos antes de las
PASO. Hasta $18 para las elecciones de octubre. Y 19 pesos para diciembre. En
la idea oficial, esa debería ser hacia delante la evolución del dólar durante
el segundo semestre de 2017. Esto se habló, y consensuó, este fin de semana, en
conversaciones cruzadas desde Hamburgo y Buenos Aires. Desde la ciudad alemana
donde Mauricio Macri participó de la cumbre del G-20, donde Argentina recibió
la presidencia pro témpore del bloque por primera vez desde que es miembro; el
jefe de Estado monitoreó las reuniones que vía Skype cruzaron el Atlántico; y
resolvieron la estrategia para lo que resta del año. El fin de semana fue
aprovechado así para poder reflexionar dentro del Gobierno, quizá por primera
vez con seriedad desde que comenzó la última minicorrida del dólar iniciada el
26 de junio, luego que se conozcan los candidatos para las elecciones de medio
término. Los últimos 15 días habían sido de alzas (y finalmente bajas) demasiado
volátiles y rápidas como para poder entregar tantas horas para el análisis;
tanto económico como político. Por esto se aprovecharon las horas de presencia
de Mauricio Macri, el ministro de Hacienda Nicolás Dujovne y otros funcionarios
que viajaron a Alemania para la cumbre, para poder sentarse a pensar primero en
los porqué de la evolución positiva del dólar; y luego en lo que puede suceder
en el último semestre. De los debates intervinieron también el canciller Jorge
Faurie y el presidente de la Cámara de Diputados Emilio Monzó. Desde Buenos
Aires participaron los vicejefes de Gabinete Gustavo Lopetegui y Mario
Quintana; y se utilizó información que provino de los análisis habituales del
banco central de Federico Sturzenegger. La tranquilidad que dio la lejanía de
la Argentina, sumado a la espera que los funcionarios que viajaron a Alemania
tuvieron para esperar a participar hoy del acto del 9 de Julio en Hamburgo
donde se encontraba la Fragata Libertad; dieron tiempo para las reflexiones
cruzadas. También ayudaron las dos jornadas de cotizaciones descendentes
(jueves y viernes), donde el dólar perforó hacia abajo el techo de 17,50 pesos
y se ubicó en los 17,29 pesos.
Lo novedoso para el estudio de la evolución del dólar dentro del macrismo, es
que no sólo se debatieron cuestiones económicas y financieras; sino también los
efectos políticos del movimiento ascendente de la divisa en las elecciones del
13 de agosto y el 22 de octubre. La principal inquietud política fue conocer si
las aceleradas subas de los primeros ocho días luego del lunes 26 de junio
podrían afectar las semanas previas de las elecciones; tanto en el siempre
alerta inconsciente colectivo argentino con respecto al dólar y sus
tranquilidad económica, como en los posibles efectos del alza sobre la
inflación. Y, de ser posible, el ala más política del gobierno, aquella que
debe introducir argumentos en los candidatos a pelear lugares en el Congreso;
pidió valores de referencia de la divisa para poder enfrentar con argumentos la
venta de esa tranquilidad electoral.
Para todo hubo respuestas desde Buenos Aires y Hamburgo. Sobre la tranquilidad
cambiaria, las argumentaciones que llegaban al ala política eran las habituales
que se escuchaban el jueves desde las mesas de dinero "amigas" hacia el
resto del mercado financiero en el momento de comenzar a ofrecer divisas para
que baje el precio luego de haber tocado los 17,50 pesos. Se mencionaba la
aparición de liquidaciones sojeras (de las que según cuentas oficiales aún
deben ingresar unos 6.000 millones de dólares), de las colocaciones por casi
u4u$s5.000 millones que aún le restan al Gobierno según el programa habilitado
por el Congreso y del poder de fuego que tiene el Banco Central. Sobre las
consecuencias sobre la inflación, se mencionó que es el tema que esta misma
semana el Gobierno comenzará a monitorear, especialmente en aquellos rubros
donde, en teoría, no deberían tener influencias ante la evolución del precio de
la divisa. Finalmente, al hablar de los valores electorales del dólar, los
analistas económicos del Gobierno dieron los tres precios posibles para las
tres fechas clave que tiene el macrismo hacia delante: las PASO, las
legislativas y el fin de año.
Luego de las reuniones, quién tuvo a su cargo hablar sobre la estrategia fue Dujovne.
Desde Hamburgo declaró que "el tipo de cambio será un factor que cada vez
va a influir menos en la formación de precios" y que "la ventaja de
tener tipo de cambio flotante es que se mueve de un lado o para otro, tenemos
que estar tranquilos en todos los momentos. Estamos convencidos que éste es el
mecanismo que llevará a la Argentina al crecimiento sostenido". Agregó que
"así como estuvimos tranquilos cuando el tipo de cambio se apreciaba y nos
criticaban porque se apreciaba. Estamos tranquilos; para una moneda que flota,
6% o 7% de diferencia con respecto a diciembre pasado es nada" y que
"las tasas de inflación de precios en países con tipo de cambio flotantes,
que tienen menos de 3% de inflación anual.
|