El dólar cerró la semana en zona de máximos de dos meses frente al euro después de que surgieran nuevas voces en la Reserva Federal alertando del peligro de que aumenten las tensiones inflacionistas. Los inversores siguen apostando por nuevos repuntes de los tipos de interés en EEUU mientras que la situación en Japón y la eurozona es diferente. El billete verde se mantuvo en torno a 1,2850 unidades por dólar. El presidente de la Reserva Federal de Saint Louis, William Poole, aseguró que las subidas de tipos de interés en EEUU deberían ser más agresivas para afrontar la llegada de posibles tensiones inflacionistas a la primera economía mundial, lo que vendría motivado por la subida del petróleo.
Durante la semana, dos comparecencias públicas consecutivas de Alan Greenspan, presidente de la FED, tranquilizaron a los inversores ya que el máximo responsable del organismo emisor apenas hizo mención al incremento de los precios, lo que hizo pensar que la inquietud de la FED no eran tan grande. Sin embargo, las nuevas declaraciones de Poole han vuelto a poner sobre alerta a los inversores.
No obstante, el tono de la sesión fue muy tranquilo. El dólar apenas se movió en su cotización respecto al euro y también en relación con el yen. El mercado apuesta claramente por que la FED siga subiendo tipos pero no sucede lo mismo con la eurozona. JP Morgan, Citigroup y Commerzbank revisaron sus previsiones sobre el momento en que el organismo emisor se decidirá a incrementar el precio oficial del dinero. En principio, esperaban que lo hiciera para este verano. Sin embargo, ahora no esperan movimientos hasta finales del tercer trimestre de 2005, como muy pronto.
Tampoco se prevé movimientos en los tipos de interés en Japón, al menos mientras las cifras de deflación continúen adornando la segunda economía mundial y los datos macroeconómicos no mejoren de forma considerable. El dólar también estuvo reforzado por el presidente de la Reserva Federal de Philadelphia, Anthony Santomero, quien aseguró ayer no estar preocupado por las últimas cifras de creación de nuevos puestos de trabajo, que estuvo por debajo de las previsiones de los analistas.