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Por Dolores Olveira
- La AFIP está enviando un requerimiento a las empresas para que informen en 48
horas, ya para los ejercicios fiscales que cierren a partir del próximo 31,
cuándo y dónde se realizará el inventario de mercaderías, con dos formularios,
uno para que la compañía incluya dentro de los 10 días hábiles de la toma de
inventario, todo el detalle de los bienes de cambio, y otro en el que deben
constar las personas que intervinieron por la firma y por el propio organismo
recaudador, el que podrá enviar agentes a fiscalizar la actividad.
Así, el organismo
que dirige Alberto Abad retomará este mes una práctica que fue habitual en la
década de los 90 vinculada a la participación activa de sus inspectores en la
toma de inventarios de los bienes de cambio de los contribuyentes, indicó
Alejandra Sarni, socia de Impuestos & Legales de BDO Argentina.
En la AFIP dijeron
a El Cronista que "se trata de reconstruir la cultura del control que se
había perdido" en el organismo recaudador, ya que consideran que la
auditoría es clave. Las fuentes no revelaron cuál será la
"estrategia" que aplicará el fisco para elegir a qué empresas irán
los agentes fiscales para intervenir en la toma de inventarios.
Los resultados del
inventario y la valuación de los bienes de cambio al final del ejercicio
importa para calcular los "costos de mercaderías vendidas", concepto
que se deduce del Impuesto a las Ganancias, y por lo tanto, impacta
directamente en el resultado del ejercicio y, en definitiva, en la ganancia que
estará sujeta a la alícuota de 35%, dijo Sarni.
Pero la
intervención en la toma de inventarios al final del ejercicio también puede
arrojar elementos de prueba o indicios para la detección de posibles ventas
omitidas, o sea, sin factura.
El costo de la
mercadería vendida se determina partiendo de las existencias al inicio del
ejercicio, a lo que se le suman las compras del período y restan los
inventarios finales, de lo que surge que, a menor existencia final al cierre,
mayor será el costo deducible y, por ende, menor será el resultado del ejercicio
y el Impuesto a las Ganancias a pagar, puntualizó Sarni.
La AFIP focalizará
sus esfuerzos en aquellos conceptos que resulten más relevantes de acuerdo con
la actividad desarrollada por la empresa (por ejemplo, stock de envases y vino
en el caso de una bodega), así como también en aquellos rubros que sean más
significativos desde el punto de vista económico para la determinación del
costo deducible y la obtención de elementos o indicios de prueba para la
detección de eventuales ventas omitidas.
El informe del
Inventario de Bienes de Cambio valorizado que deberá ser entregado a la AFIP
dentro de los 10 días hábiles de la fecha informada para la toma física del
inventario, incluirá todo el detalle de los bienes de cambio, incluidas las
materias primas, los materiales, bienes producidos en proceso y bienes
terminados (propios o adquiridos para la reventa).
Sarni consideró que
si se subvalúan las mercaderías, al año siguiente se corrige y puede parecer un
efecto temporal, pero al reiterarse termina siendo un real impuesto omitido.
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