|
El Banco Central decidió mantener inalterada ayer su
tasa de política monetaria, el centro del corredor de pases a 7 días, en
26,25%, luego de que el INDEC diera a conocer que el nuevo Índice de Precios al
Consumidor (IPC) subió 1,2% en junio a nivel nacional y 1,4% en el área
metropolitana (Gran Buenos Aires y CABA).
La autoridad monetaria destacó que si bien en junio la inflación núcleo, que no
tiene en cuenta precios regulados y estacionales, "fue inferior a la de
meses anteriores, esta evolución debe tomarse con cautela dada la persistencia
que ha mostrado durante este año en niveles superiores a los buscados". En
el comité de política monetaria están preocupados por la evolución de este
índice. El último dato de mayo confirmó que, a pesar de la reducción en el
índice general (que pasó del 2,6% en abril al 1,3% en mayo), el indicador
núcleo sigue por encima del 1,5% mensual. En mayo fue del 1,6% en el AMBA y, en
este mes, fue del 1,5%. Con todo, tomando la cobertura nacional, el índice
quedó levemente por debajo: 1,3%.
"Los datos de mayo y junio, así como los indicadores de alta frecuencia de
fuentes privadas y estatales monitoreados por el Banco Central, indican que la
economía ha retomado el sendero de desinflación", señaló en su informe de
Política Monetaria.
La entidad dijo que "considerando toda la información disponible, el BCRA
decidió mantener inalterada su tasa de política monetaria, el centro del
corredor de pases a 7 días, en 26,25%". El BCRA dijo que para evaluar el
cumplimiento de las metas utilizará el índice de precios de mayor cobertura
geográfica publicado por el INDEC.
La mira está puesta ahora en la inflación de julio, que se verá afectada por la
suba de tarifas y aumentos estacionales. Y, también, en la núcleo. El director
de Econviews, Miguel Zielonka, anticipó que en este mes el indicador ya tiene
un piso del 2% mensual.
En función de esto, el Banco Central tiene previsto mantener elevadas las tasas
de interés hasta que haya alguna señal de desinflación en la tendencia de los
precios. En las últimas semanas, resolvió realizar intervenciones en el mercado
secundario para aumentar los rendimientos de sus letras (las Lebac) y retirar
pesos de la economía.
Las tasas más cortas en ese segmento se incrementaron, así, del 25,50% al
26,15% anual en las últimas semanas. El retorno quedó de esta manera algo más
atractivo que el que ofrecen los pases pasivos, hoy en un 25,5%. Es el camino
elegido, como primera instancia, para retirar el exceso de dinero que hay en el
mercado y que ejerce presión sobre la inflación. La alternativa parece más
costosa que la de salir a absorber pesos con ventas de dólares en el mercado
cambiario.
En el mercado ven a Federico Sturzenegger con muy poco margen para relajar el
sesgo contractivo de la política monetaria. Para julio, los pronósticos no son
mucho mejores que lo que se vio ayer: en Bein & Asociados consideran que
los aumentos en expensas, prepagas, naftas, servicio doméstico y cigarrillos le
ponen ya un "piso" de 1% al IPC general. El indicador podría quedar,
así, muy cerca del 2%. Pero en las consultoras descuentan, además, que la
núcleo seguirá elevada.
Con todo, según el relevamiento de expectativas del mercado (REM), que realiza
mensualmente el Banco Central, el proceso de desinflación continuará en el
largo plazo. El mercado espera una suba de precios cercana al 18% anual para
los próximos doce meses.
|