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Por Matías Barbería - Colocar Letras del
Tesoro en Dólares (Letes) se volvió un poco más difícil después de la disparada
que protagonizó el dólar el último mes y las caídas que experimentaron los
bonos en dólares de la mano de un empeoramiento de las condiciones a nivel
global. Con todo, a los inversores minoristas poco les importó y volvieron a
ser los protagonistas en una licitación en la que se lograron recaudar los u$s
750 millones buscados.
Según informó el Ministerio de Finanzas, tras
la colocación de Letes de ayer se refinanciaron vencimientos por u$s 840
millones y se cancelaron por u$s 51 millones. Esto es por la colocación de u$s
750 millones al mercado y u$s 90 millones a entes públicos.
De lo emitido en el mercado, se colocaron u$s
500 millones en Letes a 273 días y u$s 250 millones a 455 días. Se recibieron
5.757 órdenes de compra, de las cuales alrededor del 90% fueron suscriptas por
ahorristas minoristas que tomaron menos de u$s 50.000 cada uno.
La emisión consiguió así cada centavo que
buscaba, con lo cual fue un éxito. Lo que además se vio es que conseguir esos
fondos fue más difícil, dado el menor interés inversor.
Según operadores, algunos rescates en los
últimos días en fondos comunes de inversión que invierten en Letes generaron
ventas de los papeles de corto plazo que emite el ministro Luis Caputo, para
cubrir esas salidas.
También, el atractivo que generan bonos en
dólares cuyos rendimientos se vieron agrandados por la caída en el precio
hicieron que los inversores institucionales se acercaran con menos ímpetu a las
Letes.
Claro que la emisión cuenta dos historias
distintas según el plazo. La letra más corta, a 9 meses de plazo, recibió
ofertas por u$s 1490 millones, casi u$s 1000 millones por encima de lo que se
emitió. En el plazo a 15 meses, en cambio, las ofertas fueron por u$s 263,6
millones, unos pocos millones por encima de los u$s 250 millones colocados.
"La demanda por Letes cayó un poco
porque otros bonos como los dollar linked cayeron y empezaron a ofrecer mejores
rendimientos", dijo un administrador de fondos. "Además, una vez que
se calmó el dólar empezaron las salidas de activos en dólares para tratar de
hacer tasa en pesos", agregó.
No es la primera vez que Caputo tiene
problemas para atraer ofertas a las Letes a más largo plazo. En la licitación
del 14 de junio pasado se adjudicaron cada uno de los u$s 428 ofrecidos por la
letra a 532 días, levemente por debajo de los u$s 500 millones buscados.
Un problema crónico de los plazos a más de un
año es que no pueden contar con las ofertas de los fondos comunes de Letes
creados para el blanqueo, porque sólo pueden invertir en bonos públicos de
hasta un año de duración y en Letes. Algunos se animan a leer la normativa al
pie de la letra y toman Letes largas porque, así redactado, el tope pesaría
sólo para los bonos públicos. Otros fondos no se alejan de los 365 días.
"Si comparás con el 23 de mayo, cuando
se emitieron Letes a un plazo parecido, ves que el tramo largo recibió ofertas
por u$s 1110 millones, cuatro veces más. En ese momento el 20% de las ofertas
fueron al plazo largo a pesar de que se licitaban tres plazos, hoy (por ayer)
el 13%", dijo otro operador. "Es decir, mires como lo mires, se
reaccionó a la suba del dólar buscando posiciones más cortas", agregó.
En esa misma licitación, por ejemplo, las
Letes ofrecían un rendimiento muy superior al de los bonos en dólares más
cortos. La de 452 días pagaba 3,34% anual mientras que el Bonar 2018 rendía
2,6%. Ayer, con sólo un mes de diferencia entre los dos vencimientos, la Lete
más larga pagaba 3,26% pero con el Bonar 18 rindiendo 3,1%.
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