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Por Florencia
Donovan - Hay señales que para el mercado financiero son inconfundibles. Cuando
el Banco Central (BCRA) comienza a convalidar tasas de interés más altas en el
mercado secundario de títulos públicos, hay muchas probabilidades de que
termine aplicando tasas más altas también en la próxima licitación de letras,
las Lebac. Y esto mismo es lo que estuvo haciendo ayer.
La autoridad
monetaria subió 10 puntos básicos las tasas de sus Lebac más cortas y hasta 20
las más largas, que vencen entre diciembre de este año y agosto de 2018. Así,
pagaba ayer 26,44% anual por sus Lebac a 35 días de plazo -cuando hace poco
menos de un mes, en la licitación anterior, había pautado para ese plazo tasas
del 25,5%-, y 25,3% por sus letras con vencimiento en marzo de 2018.
"Por lo
general -dice Damián Zuzek, portfolio manager del Grupo SBS-, si el Banco
Central está vendiendo en el mercado secundario a un nivel determinado de tasa,
es un indicio de lo que podría pasar el martes próximo en la licitación."
El BCRA comenzó a
subir las tasas de sus letras en el mercado secundario cuando el dólar se
disparó varios centavos en su paridad con el peso, pero luego retomó el proceso
de suba en los últimos días. Esta semana, el BCRA decidió dejar sin cambios su
tasa de política monetaria -la de pases pasivos, que sirve de referencia para
el mercado- en el 26,25% anual, pero siguió actuando en el mercado secundario
de Lebac.
Los movimientos de
tasa en el mercado secundario, explican los especialistas, suelen ser
marginales, pero tienen un gran efecto en el manejo que los grandes inversores
-fondos comunes de inversión, bancos y compañías de seguros- hacen de sus
pesos.
Entre los
economistas, coinciden en que la reciente suba de tasas responde, en gran
medida, a una posición más bien cautelosa del BCRA en su política contra la
inflación. Es que si bien el dato de junio sorprendió a muchos por lo bajo
(1,2% a nivel nacional), la mayoría descuenta que julio será un mes de
inflación alta, tanto como consecuencia de la acumulación de aumentos previstos
para este mes (el impacto de la suba de los combustibles y los próximos
aumentos en la medicina prepaga), como por la suba que registró el dólar en las
últimas semanas.
"Los últimos
datos de inflación han sido satisfactorios, pero tampoco fueron para festejar
demasiado. Tuvimos dos datos de variaciones del IPC-GBA, de 1,3 y 1,4%, en mayo
y junio, respectivamente, pero con una inflación núcleo que estuvo por encima
de ese nivel. Y está la perspectiva de que julio podría ser un mes
picante", dijo el economista Federico Muñoz, del estudio Muñoz.
"En ese
contexto, el BCRA está mostrándose cauteloso y no modificó la tasa de política
monetaria, pero sí las de las Lebac. Creo que no se duerme en los laureles de
lo que ha sido la trayectoria inflacionaria del último tiempo", opinó.
Pero la licitación
de Lebac de la semana próxima tiene varios condimentos que van más allá de la
tendencia inflacionaria. Se trata de la última licitación antes de las
elecciones primarias (el 13 del mes próximo), y el próximo martes el BCRA debe
renovar vencimientos por más de $ 400.000 millones.
"Estoy
inclinado a pensar que el Central va a subir las tasas [el martes], pero no es
una probabilidad del 100%. También va a depender de cuánta oferta tenga. Los
vencimientos son muy grandes, para absorberlos quizá tenga que subir un poco
las tasas, salvo que apueste después a absorber en el secundario", opinó
Juan Salerno, gerente de Inversiones de Compass Group.
"La realidad
es que igualmente ya a estos niveles estamos con una tasa real muy positiva,
casi de siete puntos, considerando los niveles de la inflación interanual. Con
lo cual sólo manteniéndola, ya [el BCRA] está generando una tasa muy atractiva",
dijo.
El hecho de que el
dólar ya haya subido bastante en las últimas semanas, no obstante, jugaría a
favor del objetivo del BCRA de renovar la mayor cantidad de vencimientos
posible. Si el dólar sigue estable, dice Zuzek, la tasa de interés en pesos es
cada vez más atractiva.
Entre los
economistas advierten a su vez la importancia de que el BCRA absorba el martes
la mayor cantidad de pesos posible. Cada vencimiento de Lebac que no se renueva
son pesos que se vuelcan al mercado, y según destacó Irina Moroni, economista
jefa de la Fundación Capital, ya hoy por hoy los agregados monetarios vienen
creciendo a una tasa alta, del 30% anual.
"Gran parte
del crecimiento -explicó Moroni- es por la inyección de pesos que se genera con
las compras de dólares al Tesoro. Si no estuvieran esas compras, la base
monetaria crecería al 18% anual."
En tal sentido,
para la economista "va a haber que monitorear la decisión que tome el BCRA
en la próxima licitación". En la de junio, subrayó, la entidad que preside
Federico Sturzenegger terminó liberando algo de pesos al mercado. "Esta
vez vamos a estar todos siguiéndola muy de cerca", dijo.
Claves de la política del BCRA
La herramienta
Como parte de su
política antiinflacionaria, el BCRA utiliza las tasas de interés de pases
bancarios y de las Lebac para absorber dinero circulante del mercado.
Las tasas
Con esa intención,
el martes pasado mantuvo en 26,25% anual la tasa de pases, y ayer, en el
mercado secundario, llevó al 26,44% anual la tasa de las Lebac a 35 días.
La próxima
movida
Los operadores
financieros están pendientes de cuál será el nivel de las tasas de Lebac que
fijará el BCRA el martes 18, cuando vencen títulos por más de $ 400.000
millones y debe decidir cuánto acepta renovar, y cuánto dinero libera al
mercado.
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