PARÍS (Reuters) - ¿Crisis del petróleo? ¿Qué crisis del petróleo? Los precios están en unos niveles increíblemente altos, China se está convirtiendo en un consumidor tan importante como Estados Unidos a toda velocidad, el conflicto en Oriente Medio amenaza a los suministros y algunos expertos aseguran que no queda mucho petróleo sobre el terreno. Y sin embargo, el Fondo Monetario Internacional dice que la economía mundial es una máquina más eficaz en la actualidad de lo que era durante la crisis de los 70, y que un salto del precio del barril a 80 dólares apenas recortaría el crecimiento en un cuarto de punto. Muchas personas no comparten la confianza de los economistas del FMI, que la semana pasada sacaron un informe en el que decían que el último crecimiento del precio del crudo tiene escasos parecidos con los que hace 30 años causaron las contracciones económicas y el desempleo masivo. El presidente del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet, un hombre que mide sus palabras cuidadosamente, utilizó abiertamente las palabras "shock del petróleo" durante una rueda de prensa la semana pasada, y añadió: "Esto es algo muy oportuno, tengo que decir, para el crecimiento global, y también es muy inoportuno para la zona euro". Los precios del crudo están tres veces más altos del punto más bajo que alcanzaron en 1999, y, a más de 50 dólares el barril, están a más del doble del nivel que tanto las naciones productoras como las consumidoras consideraban tradicionalmente como un intercambio justo. Por el momento, la mayoría de los economistas consideran que ese tipo de precio será más permanente, salvo que haya una crisis importante en Oriente Medio o algún otro acontecimiento que pudiera golpear a los suministros y enviar los precios por encima de los 80 dólares o, de acuerdo con Goldman Sachs, quizá incluso por encima de los cien. PESIMISTAS FRENTE A OPTIMISTAS Andrew Oswald, catedrático de Economía de la universidad inglesa de Warwick, dice que el mundo se va a enfrentar pronto a problemas porque está utilizando más petróleo del que está descubriendo, más que en otros periodos de la historia, y que el nuevo precio es un síntoma de un mal subyacente. "Cuando los precios del crudo aumentan tanto, normalmente es el momento de ponerse el casco". De acuerdo con los datos del Banco Mundial, el barril de crudo costó una media de 18 dólares en 1999 y 38 en 2004, mientras que en los últimos meses han pasado fácilmente de los 50. Cada subidón de los precios se ha visto seguido de una recesión, y puede que ahora no haya colas en las gasolineras como en los 70, pero esa fue lo que los expertos llaman una crisis en el lado de la oferta, causada por embargos o recortes en el suministro. Esta vez, el motivo principal parece ser que los suministradores no pueden atender la demanda con suficiente rapidez, especialmente la de China, cuya economía está creciendo el doble de la de Estados Unidos y es el segundo mayor consumidor del mundo. La mayoría de las naciones industrializadas han aprendido de las crisis y ahora necesitan la mitad de petróleo para producir la misma cantidad de bienes, pero cada vez se producen más bienes, se necesitan más de 80 millones de barriles diarios frente a los 20 de 1960, y los países en crecimiento, como Brasil o India, no van a frenar su consumo por temores medioambientales. Pero no todos están de acuerdo con que la situación se esté yendo de las manos. James Hamilton, de la Universidad San Diego de California, aseguró que esta situación es manejable porque el aumento de precios no se parece a subidas bruscas como las de los 70 o la primera guerra del Golfo en 1990 sino que ha estado mucho más repartida en el tiempo. Hamilton argumenta que la situación actual está provocada por el incremento de la demanda de China y otras economías emergentes y que el precio ha subido para afrontar la demanda, por lo que no se parece a los días en que se cerraron los grifos. "Mientras el crecimiento siga a este ritmo constante, la economía mundial podrá adaptarse a estos aumentos en el precio del petróleo", afirmó. |