ECONOMÍA CREE QUE UN ACUERDO CON EL ORGANISMO PODRÍA DEMORAR HASTA 6 MESES Economía piensa que no se puede supeditar el Programa Financiero a los devaneos del FMI. Por eso, estudia un plan de financiamiento con más emisión de Boden y control de gastos. El Gobierno analiza por estas horas reflotar el plan "vivir con lo nuestro", estrategia que –según fuentes oficiales– le permitirá al país cubrir los baches del Programa Financiero por lo menos hasta el último trimestre del 2005 sin depender de los recurrentes vaivenes en la relación con el FMI. "No podemos supeditar nuestro Programa a un acuerdo con el Fondo. Sobre todo cuando nos corren el arco todas las semanas", fue la frase que un alto funcionario del Ministerio de Economía deslizó en diálogo con El Cronista.
Entre las huestes de Roberto Lavagna la lectura es que las últimas declaraciones del FMI afirmando que para retomar un programa con el organismo es necesario llegar a un arreglo con quienes quedaron afuera del canje fueron "la gota que rebalsó el vaso". A esto se le sumó ayer otro representante de peso del G-7: el ministro de Finanzas de Japón, Sadakazu Tanigaki, quien en la Asamblea Anual del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) que se realiza en Okinawa (Japón) acusó abiertamente al país de falta de buena fe en el trato con los acreedores.
La reacción oficial no se hizo esperar. También en Japón, Lavagna advirtió que la Argentina no aceptará "posturas discriminatorias" en sus negociaciones con el FMI. "El criterio con el cual se va a manejar la Argentina en sus negociaciones es de no aceptar posturas discriminatorias", afirmó el ministro tras exponer en la reunión anual del BID. "La clave es que no exista una estrategia que discrimine a un país que ha hecho un esfuerzo muy grande para reestructurar su deuda, sin plata fresca del exterior", agregó.
Lo cierto es que fuentes del Palacio de Hacienda reiteraron que no existe posibilidad alguna de reapertura del canje y revelaron que el Gobierno considera un plan alternativo para "vivir con lo nuestro".
"La idea es que vayamos a un plan que genere previsibilidad para los próximos 6 meses. Si en el medio se acuerda con el FMI un programa razonable, mejor. Pero no podemos supeditar el Programa Financiero a los altibajos del Fondo", dijo la fuente oficial.
El viernes el vocero del FMI, Thomas Dawson, reclamó una solución para los holdouts como premisa para llegar a un acuerdo con la entidad. El comentario enfureció al Gobierno argentino dado que cuatro días antes el propio Fondo había minimizado el tema.
Los principales lineamientos del programa de autofinanciamiento que estudia el Gobierno son los siguientes:
El acuerdo con el FMI podría demorarse hasta el último trimestre del año. Es decir, que por los próximos 6 meses la Argentina podría tener que autofinanciarse. El rojo del Programa Financiero 2005 asciende a u$s 4.400 millones. Este número supone la refinanciación por un año de todos los vencimientos prorrogables con el FMI, cuestión que no está sujeta a aprobación del directorio del organismo.
De los u$s 4.400 millones a cubrir, casi la mitad serían afrontados con emisiones de Boden. El Gobierno decidió acelerar la reapertura de dos series de Boden: la 2012 y 2014. En los próximos 15 días se llevarán adelante los primeros lanzamientos de estos bonos al mercado.
Del Boden 2014 (en pesos más CER) se emitirán $ 3.000 millones. Las AFJP (y algunos bancos) ya comprometieron alrededor de $ 2.500 millones. Aunque el Gobierno cree que podría ser más, hasta $ 3.000 millones llegado el caso. En tanto, también se lanzarán Boden 2012 (en dólares) por u$s 1.000 millones y la mitad de esta emisión será comprada por el Gobierno de Venezuela.
También se estudia ampliar los montos de emisión, ya que habría algo de margen para hacerlo. Según el Presupuesto 2005, se pueden emitir hasta $ 7.500 millones.
Otra pata del programa tiene que ver con el frente fiscal. La idea es matar dos pájaros de un tiro. Aumentar la presión fiscal no sólo incrementaría los recursos del Estado para hacer frente a los vencimientos de este año, sino que ayudaría a controlar la inflación. La AFIP hará un minucioso rastrillaje fiscal, a la vez que habrá un estricto control del gasto. El superávit primario apropiable este año está proyectado en u$s 4.200 millones. A ello habría que sumarle alrededor de u$s 2.500 millones que el Tesoro tiene hoy depositados en el sistema financiero.
Por último, Economía no dudará apelar al límite de la financiación del Banco Central con el Tesoro en caso de necesidad (en torno a los u$s 650 millones para todo el año). "Si es necesario utilizar todo el financiamiento permitido del Central vamos a hacerlo", dijo la fuente.
Lavagna partirá hoy desde Japón hacia Berlín, Alemania, donde formará parte de la comitiva del presidente Néstor Kirchner en su visita oficial a ese país. Sobre el fin de la semana, el ministro volverá a viajar, esta vez a Washington, al encuentro de primavera del FMI y el Banco Mundial, donde seguirá jugando de visitante. |