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Por Carlos Burgueño - El ala política del
macrismo mirará hoy con tanto interés como el sistema financiero el resultado
de la megalicitación de Lebac que afrontará el Banco Central. Se trata de la
última operación antes de las elecciones del 13 de agosto, con lo que la señal
que hoy dé la entidad será la que rija la política monetaria hasta las
Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), el primer ensayo
electoral del macrismo luego de haber llegado al poder.
En total serán unos $532.000 millones los que intentará renovar al entidad que
maneja Federico Sturzenegger, a la espera de la convalidación cerca a las tasas
que circularon hasta más de 27,5% en la búsqueda de absorber la suficiente
cantidad de pesos en el mercado local. Desde el BCRA y el equipo económico se
considera que es necesario sostener estos niveles de intereses para otorgar una
doble garantía financiera: evitar la tentación de una dolarización de carteras
hasta las elecciones y sostener los límites claros a la expansión de pesos
fruto de la cobertura al déficit fiscal que amenaza llegar al 7% este año, más
allá de la meta del 4,3% fijada en el Presupuesto Nacional.
Por su parte, los inversores tendrán que decidir si resuelven renovar sus
posiciones en Lebac a la tasa que hoy ofrezca el BCRA, o analizar si se elige
otro tipo de opciones como la adquisición de divisas. Ayer no hubo señales de
parte de los inversores, que sostuvieron el precio del dólar en niveles
similares a los de la semana pasada ($17,19), pese a la llegada de las
esperadas liquidaciones de los sojeros agremiados en la Cámara de la Industria
Aceitera de la República Argentina (Ciara) y el Centro de Exportadores de
Cereales (CEC) que la semana pasada subieron un 48,6% interanual a unos u$s664
millones y un 9,4% más que la semana anterior. Sin embargo, los operadores
observan que aún la liquidación de divisas se encuentra en un 10,8% por debajo
que el mismo período de 2016, lo que le garantizaría al BCRA un ingreso de
divisas de no menos de 5.000 millones hasta fin de año.
Inquietud
Los inversores tendrán hoy una inquietud central en los movimientos del
Central: si logra o no renovar la totalidad de los $532.000 millones, lo que
representa casi un 60% del total del stock colocado por la entidad. Se especula
con que una toma muy inferior a esa cifra determinaría una sobreexistencia de
pesos en el mercado secundario, lo que luego podría traducirse en una mayor
presión sobre la demanda de divisos o la velocidad de circulación de la moneda
doméstica. Dicho de otro modo, un dólar con tendencia alcista o una mayor
presión sobre los precios. Desde el bunker de Sturzenegger no hay temores: si
las tasas no son convenientes, igual aseguran en el BCRA que tienen el
suficiente poder de fuego como para seguir operando las Lebac en los mercados
secundarios corrigiendo cualquier falta de demanda de hoy; además de la ya
probada capacidad de acción sobre el mercado de divisas con el denominado
"fuego amigo".
El movimiento del que hoy el Central será seguido muy de cerca por el ala
política del oficialismo y también obviamente la oposición, ante la aceleración
de la campaña electoral. Desde el macrismo se considera que, si bien se trata
de una tasa extremadamente alta y que dificulta cualquier tipo de mensaje de
reactivación de la economía real también garantizará en los días que restan de
campaña electoral hasta las PASO una sensación de tranquilidad tanto en la
demanda del dólar como en la presión inflacionaria. En el actual escenario, se
prefiere dentro del oficialismo un campaña donde se explique el proyecto de crecimiento
y control de los precios futuros, antes que salir a defender un modelo en medio
de una minicorrida cambiaria como la que se generó hasta unos 20 días luego de
haberse conocidos los candidatos a las próximas elecciones. Se sabe en el
macrismo que desde los otros costados de las orillas electorales, un nivel alto
de Lebac hasta las PASO será uno de los flancos donde más se castigará al
Gobierno, a partir de los efectos sobre la actividad económica real. Ya se
conocen las embestidas habituales que desde el kirchnerismo y el massismo se
lanzan contra el macrismo, por los altos niveles de inversión en Lebac y la
poca llegada de inversiones reales. En el macrismo se prefiere argumentar
contra estos ataques, antes que explicar movimientos del dólar o una inflación
por encima del 2% mensual.
Una de las argumentaciones oficiales será también que parte de las acusaciones
de la oposición ya está abortada. Se trata del "carry trade" o
"bicicleta financiera", según la liturgia electoral opositora, basada
en la llegada de dólares, su conversión a pesos y su pase a Lebac, para luego,
previo vencimiento, volver a los dólares originales. Según el BCRA, el alza de
la divisa de las últimas semanas fue un golpe directo a la operación, lo que
tendría además sus consecuencias en la calidad de los inversores que se
acerquen hoy al mercado.
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