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Los países
de la región que están con mejor capacidad para crecer por encima del 5% anual
son, a criterio de la calificadora S&P, Chile y Perú, mientras que
Argentina, Brasil y México no lo están y Colombia está a medio camino.
"Los desafíos que confrontan Brasil, México y Argentina (las economías más
grandes en la región) aunque no insuperables, son bastante serios. México
necesita encontrar maneras de mejorar significativamente la eficiencia de sus
inversiones en los proyectos del sector público y del privado. Argentina
requiere aumentar el ahorro interno en casi 10% del PIB, 8% para aumentar la
inversión y 2% para reducir el ahorro externo a sus respectivos parámetros. En
Brasil, el incremento que se necesita en la tasa de ahorro interno es menor,
pero todavía muy demandante: 6,5% del PBI. Además, tanto Brasil como Argentina
necesitan mejorar la eficiencia de sus inversiones, aunque no tanto como
México".
"Nuestro supuesto de que Chile y Perú pueden mantener sus índices de
inversión en los niveles estructurales, ignora el hecho de que la inversión
estructural en estos países ha estado en una tendencia descendente desde 2013.
En la medida que estas reducciones reflejen una menor confianza del sector
empresarial debido a la política económica u otros factores, es necesario el
restablecimiento de las condiciones favorables para la inversión en estos
países para evitar que la inversión caiga más", explica el estudio de
S&P que analizó lo que necesitan estos países para crecer a una tasa de 5%
anual sin afrontar limitaciones externas endógenas (autoimpuestas).
En el caso de Colombia, "el desafío no es tanto el aumento de la tasa de
ahorro interno (que en 24% del PIB ya es relativamente elevada), sino la
reducción de su índice de ahorro externo. Colombia puede hacer esto mediante la
depuración de sus proyectos de inversión pública a fin de que el sector público
gaste menos, aunque de manera más eficiente en el margen", agrega.
Los economistas de S&P también subrayan dos tendencias descendentes comunes
a la mayoría, si no es que a todos,las cuales deben revertir para facilitar
estos ajustes. La primera afecta el volumen (más que solamente el valor) de las
exportaciones netas de materias primas y exige una mayor inversión en estas u
otras industrias comerciables. La segunda afecta el ahorro público (balance
fiscal general neto de gastos de capital) y necesita consolidación fiscal.
"El consuelo es que los gobiernos de estos países pueden matar dos pájaros
de un solo tiro mediante la eliminación de obstáculos para producir
commodities, cuando tales obstáculos existen, como en Argentina, y atrayendo
IED en los sectores que los producen", señala el informe.
A continuación otras de las principales conclusiones.
Argentina y Brasil ahorren mucho más que los niveles actuales y que impulsen la
eficiencia de sus inversiones.
Colombia reduzca su dependencia estructural del ahorro externo (déficit de la
cuenta corriente como proporción del PIB), para lo cual puede aumentar su ya
elevada (encomparación con el estándar de la región) tasa de ahorro nacional
(inversión menos ahorro externo como porcentaje del PBI) o invertir un poco menos
y mejor.
México mejore su eficiencia en las inversiones.
Chile y Perú aumenten la confianza empresarial a fin de evitar que sus índices
de inversión, que ya están en descenso, caigan más.
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