QUIEREN IMPONER ARANCELES A LAS IMPORTACIONES DE PEKÍN El deterioro de la balanza comercial alimenta presiones en el Congreso estadounidense por una acción más fuerte para forzar a China a revaluar su divisa. La balanza comercial de Estados Unidos con China muestra un agudo deterioro este año, incrementando el sentimiento proteccionista en Washington y la presión sobre la administración Bush para que declare que China está manipulando su moneda para lograr ventajas comerciales.
De acuerdo con las cifras de la aduana china recopiladas por Global Trade Information Services, compañía estadounidense de datos, las importaciones de Estados Unidos desde China subieron 37% en enero y febrero, mientras las exportaciones desde ese país a China cayeron 10%. Las cifras oficiales estadounidenses del comercio en febrero serán difundidas recién la próxima semana.
Los números para Europa muestran una imagen parecida. Las exportaciones chinas a la Unión Europea crecieron 48% en enero y febrero, mientras las importaciones desde el Viejo Continente lo hicieron menos de 2%.
Si bien la atención ha sido acaparada por las crecientes ventas de textiles y vestuario chinos desde el levantamiento de las cuotas el 1 de enero, también aumentaron sus envíos de insumos básicos como acero y químicos, así como de maquinaria pesada sectores en los que China hasta hace poco era un importador neto. Las importaciones desde Estados Unidos declinaron agudamente en agricultura, químicos y aeronáutica.
El deterioro de la balanza comercial está alimentando presiones en el Congreso por una acción más dura para forzar a China a revaluar su divisa.
El senado rechazó el miércoles pasado bloquear una enmienda planteada por el senador demócrata, Charles Schumer, que daría a China seis meses para revaluar el renminbi o ser golpeada con un 27,5% de arancel sobre todas sus importaciones.
La votación de 67 a 33 fue sorprendentemente fuerte y ahora los líderes del senado negocian si la legislación avanzará a una votación.
En la Casa de Representantes, el poderoso presidente republicano del comité de fuerzas armadas, Duncan Hunter, introdujo ayer legislación que definiría la manipulación de divisas por parte de gobiernos extranjeros como un subsidio a las exportaciones.
Ello permitiría a Estados Unidos contrarrestar el subsidio imponiendo aranceles a las importaciones. "El ánimo contra China se está volviendo más y más intenso. Sorprendió mucho la magnitud del apoyo republicano", dijo Frank Vargo, vicepresidente de la Asociación Nacional de Manufactureros, que quiere una acción dura contra China, pero se opone a la ley Schumer por considerarla una violación a las reglas de la OMC. El ruido en el Congreso está elevando la presión sobre la administración para que declare en forma oficial que China está manipulando su moneda. El Tesoro debe dar este mes su informe semestral al congreso sobre tipos de cambio. "No pueden decir de nuevo que China no manipula su divisa", dijo Vargo.
Pero el vocero del Tesoro, Rob Nichols, dio a entender que la administración resistirá tal presión. "El enfoque de la diplomacia financiera administrativa ha sido efectivo y se ha progresado en mover a China a un régimen de tipo de cambio flexible".
"La administración cree firmemente que un enfoque aislacionista no es la solución", añadió. |