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Por Francisco Jueguen - El INDEC confirmó
ayer la sospecha. El empleo está estancado porque el trabajo registrado no se
expande lo suficiente -y si lo hace es gracias sólo al avance del
cuentapropismo-, mientras que el mercado laboral informal expulsa a más
trabajadores de los que suma.
Esta fue, por lo menos, la pintura que dejó
el primer trimestre del año, según el renovado informe "Cuenta de
generación del ingreso e insumo de mano de obra" difundido ayer por la
Dirección de Cuentas Nacionales del organismo estadístico. En él se afirmó que
la cantidad de puestos de trabajo fueron 19.846.000 en los primeros tres meses
del año, lo que implicó un crecimiento contra el mismo lapso del año pasado de
un 0,3%. Este dato es una muestra del estancamiento existente en el mercado
laboral.¿La buena noticia? No hay pérdida neta en cantidades de puestos como sí
la hubo en el primer semestre de 2016.
A diferencia de los números que procesó el
Ministerio de Trabajo, derivados de la cantidad de trabajadores con base
registral en el Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), el informe del
Indec difundió ayer datos sobre puestos de trabajo -también del SIPA-, lo que
suma al llamado "pluriempleo" (un trabajador que tiene más de un
puesto de trabajo). Pero la novedad del informe del organismo que conduce Jorge
Todesca fue que logró cruzar en un mismo documento información sobre empleo
registrado -público y privado- con resultados de la Encuesta Permanente de
Hogares (EPH), la única fuente de información para determinar qué ocurre en el
mercado laboral informal, que engloba a más de un 30% de los trabajadores
asalariados y a cerca de un 50% si se suma a los cuentapropistas, según datos
de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y de la Universidad Católica
Argentina (UCA).
Según el Indec, los puestos de trabajo
asalariado fueron en el primer trimestre del año 15.053.000, lo que significó
una exigua alza de 0,1% con relación con el mismo período del año pasado. Por
otro lado, los puestos de trabajo asalariado no registrado sumaron 4.488.000 y
mostraron una variación en los primeros tres meses del año de -0,4 por ciento.
Esto quiere decir que en un año se perdieron 18.000 puestos en el sector
informal.
Por otro lado, según el documento del área
coordinada por Marisa Wierny, los puestos de trabajo no asalariados
(cuentapropistas) mostraron la suba más importante del período analizado. En un
año, esa modalidad de trabajo se incrementó 1 por ciento. Varias veces, tras la
publicación de los datos del SIPA que mostraban esta tendencia, el Ministerio de
Trabajo se encargó de repetir las causas de este fenómeno: la mayor cantidad de
monotributistas tiene que ver con la ampliación de la Asignación Universal por
Hijo (AUH) a este segmento de los trabajadores, la actualización de las escalas
-que produjo un salto de los autónomos hacia el monotributismo- y las
tendencias mundiales, que también aparecen en la Argentina, de cada vez mayor
independencia en el mercado laboral. Para los especialistas del Ministerio de
Trabajo no existe en estos números indicios de una precarización del trabajo
asalariado o de relaciones de dependencia encubiertas o fraudulentas.
Según confirmaron a este medio en Indec y en
Trabajo, los datos de cantidad de empresas (que antes ofrecía este informe del
instituto) serán procesados por Trabajo.
Justamente, el miércoles próximo esa cartera
difundirá los datos de la situación de los trabajadores totales y privados de
mayo, según el SIPA y la Encuesta de Indicadores Laborales (EIL) de junio. En
los últimos datos, difundidos (ya del segundo trimestre) la cantidad de
trabajadores sigue sin un impulso relevante y se mantiene en terreno positivo
gracias a la mano del Estado, principal motorizador de la obra pública y, por
ende, del sector de la construcción. En tanto, como indicio positivo, los últimos
informes del SIPA en Trabajo señalaron un piso para la baja del empleo en la
industria, pese a que interanualmente sigue siendo, por lejos, el sector más
dañado, con aproximadamente 35.000 empleados menos.
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