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Por Julián Yosovitch - Los
mercados emergentes han sido, desde 2015 a esta parte, un verdadero imán para
los flujos de inversiones. El ritmo de ingreso de capitales es tal que se
alcanzaron 22 semanas consecutivas de ingresos netos de fondos a esos mercados.
Distintos informes en Wall
Street han estado circulando en las últimas semanas haciendo referencia al
importante proceso de captación de capitales que están teniendo en los últimos
meses los mercados emergentes tanto con destino a bonos como en dirección a
acciones.
Según un informe del instituto
Internacional de Finanzas (IIF), las entradas de capitales de no residentes en
los mercados emergentes fueron de u$s 18.000 millones en junio. La mayor parte
de los flujos de fondos se destinaron a mercados emergentes de la zona Asia con
u$s 15.800 millones, principalmente orientados a mercados de deuda. En el mismo
informe detallan que las salidas netas de capital de China disminuyeron
levemente a u$s 23 mil millones en mayo.
Finalmente, los flujos netos de
capital hasta comienzos de mes han sido más pronunciados en la India y Turquía
mientras que los flujos netos a Brasil se volvieron negativos en mayo.
El ingreso de fondos a los
mercados emergentes se ha extendido ya 22 semanas y asciende a entradas totales
de u$s 38.600 millones en dicho periodo y un total de u$s 41.900 millones en el
2017.
Este escenario de ingreso
persistente de dólares a emergentes hace transforma al actual en el período
sostenido más fuerte de afluencias de inversiones desde el 2013.
En parte el ingreso de capitales se debe a una fuerte especulación de los
fondos internacionales para aprovechar oportunidades de carry trade en países
emergentes, respaldado por una recuperación de los precios de los productos
básicos, la caída de los rendimientos de los bonos americanos y un dólar débil.
El ingreso de capitales a
emergentes ha expandido el total de activos de los fondos de acciones y bonos
de mercados emergentes a lo largo de 2017. El ETF de bonos en dólares de
mercados emergentes (iShares J.P. Morgan USD Emerging Markets Bond ETF) ha
visto incrementar el total de fondos bajo administración en un 56%, pasando de
u$s 8126 millones a comienzo de año hasta los niveles actuales de u$s 12.704
millones. El precio del ETF ha subido un 4,15% en el 2017. En esa misma línea,
el ETF de acciones emergentes también ha visto incrementado el tamaño total de
los fondos bajo administración en un 18% en el primer semestre del año y los
precios del ETF registran una suba de 22,8% en lo que va del año.
Gran parte de las monedas
emergentes ha visto apreciar su paridad con el dólar y, como consecuencia, la
divisa estadounidense ha perdido importantes posiciones en lo que va del año.
El Dólar Index se encuentra perdiendo un 9,2% en lo que va del año, pasando de
104 puntos hasta los valores actuales de 94,40 puntos.
Las monedas de emergentes han
mostrado también un importante proceso de apreciación en los últimos meses. Por
ejemplo, el Rublo Ruso se ha apreciado un 31% contra el dólar desde los máximos
de 85,80 rublos a comienzo de 2016 aunque en lo que va del 2017, el rublo no ha
mostrado importantes cambios y se mantiene en los mismos valores de enero. El
peso mexicano es una de las monedas con mayor apreciación en el año ganando un
20% desde enero y el Rand Sudafricano se aprecia un 6% en el año.
La lira turca también ha
acompañado el proceso de apreciación en lo que va del año, ganando un 10,6%
desde los máximos de enero. Con la volatilidad política, el real brasileño se
aprecia un 3,1% aunque acumula un 26% de apreciación desde los máximos de 2016
de 4,25 reales.
En concreto, vemos que el
mercado ha optado por posicionarse en bonos y activos de riesgo emergentes y
tal escenario de ingreso de capitales para dicho segmento ha permitido una
apreciación sostenida de la moneda en los últimos meses.
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