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Por Natalia Donato - Los exportadores de
biodiésel argentinos están cerca de festejar una victoria y recuperar el
mercado europeo que perdieron en 2013, luego de que el viejo continente
estableciera derechos antidumping del 24,6% hasta que finalizara la
investigación en la Organización Mundial de Comercio (OMC).
Una vez conocido el fallo del organismo
multilateral, el año pasado, favorable a la Argentina, la Comisión Europea (CE)
diseñó una propuesta de reducción drástica de los aranceles que los llevaría a
un promedio de 8%, de acuerdo con el borrador distribuido por la entidad entre
funcionarios del Gobierno, los exportadores y los países europeos.
Este esquema, que discrimina el arancel según
la compañía y que también incluye a las empresas de Indonesia, será discutido
por los países del bloque a fin de mes y si la votación resulta favorable, la
CE aplicará los nuevos derechos a partir del 10 de agosto, luego de que salga
publicada la disposición en el Boletín Oficial.
Si algunos países se opusieran, la comisión
se tomará un mes más para rediseñar la propuesta y convocar a una nueva
votación. Pero el Gobierno argentino y los exportadores ya le hicieron llegar a
Europa su adhesión al borrador actual. "No vamos a aceptar aranceles
mayores a los propuestos ahora", dijo a El Cronista una fuente que sigue
de cerca la negociación.
De acuerdo con el paper, la empresa más
beneficiada sería Dreyfus, con un arancel de importación de 4,5%; seguida por
Molinos Río de la Plata, Oleaginosa Moreno y Aceitera Vicentín, con el 6,8%.
Aceitera General Deheza podrá ingresar al mercado europeo con un derecho del
10,6%, al igual que Bunge y otras compañías.
Con estos nuevos valores, podría volver a ser
competitivo exportar biodiésel a Europa. Según analizan en el sector,
"dependerá de las condiciones de mercado, pero es muy probable que se
recupere ese destino de exportación". La Argentina vendió biodiésel al
viejo continente hasta 2013, cuando se fijaron los derechos del 24,6%. Hasta
ese año, el país colocaba 1,8 millón de toneladas, de las cuales prácticamente
la mitad iba destinado a España.
¿Batalla perdida?
Mientras el Gobierno y las empresas del
sector festejan lo que ya es casi un hecho con el mercado europeo, miran con
especial preocupación lo que ocurrirá a fin de agosto con la plaza
norteamericana, hoy el principal destino de exportación de biodiésel. Ante un
pedido de una cámara empresaria que nuclea a productores del combustible de ese
país, el Departamento de Comercio de los Estados Unidos inició en abril una
investigación por supuesto ingreso de biodiésel argentino a ese mercado a
precios bajos por subsidios recibidos por la industria en el país.
Pese a los reclamos de la Argentina y sus
argumentos contrarios a la denuncia basados en el antecedente del fallo de la
OMC por el caso europeo, EE.UU. siguió con la investigación y se especula con
que el 21 de agosto podría aplicar derechos de importación provisorios en torno
al 20% que sacarían a la Argentina del mercado. A diferencia de Europa, el
gobierno de Mauricio Macri recién podría recurrir al organismo multilateral una
vez que esos aranceles sean confirmados, en marzo del 2018.
"La demanda sobre supuesto dumping no
cuenta con evidencias y sus argumentos ya han sido rechazados por tribunales
internacionales. La OMC falló en favor de Argentina el año pasado, tanto en
primera instancia como en apelación, contra una medida antidumping similar a la
que ahora pretende la industria del biodiésel estadounidense impuesta por la
Unión Europea", había planteado oportunamente la Cancillería.
Durante 2016, las ventas alcanzaron los u$s
1240 millones, que representó el 90% del total, por lo que la pérdida de este
mercado representaría una pésima noticia para la industria local, que
igualmente espera poder compensarlo con la apertura de la plaza europea.
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