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Por Javier Blanco - Para
el jefe de Gabinete, Marcos Peña, es "muy probable" que este año la
Argentina "sea uno de los países de mayor crecimiento económico del
hemisferio occidental".
El funcionario expresó
su pálpito, que contradice las proyecciones del mercado y de los organismos
internacionales, al cerrar el acto por el 163° aniversario de la Bolsa de
Comercio de Buenos Aires, donde concurrió en reemplazo del presidente Mauricio
Macri, que viajó a Mendoza para participar de la Cumbre del Mercosur.
El pronóstico optimista
surgió en un festejo que, pese a la sintonía que hay entre las autoridades del
mercado y la actual administración, resultó bastante apagado y carente de
entusiasmo.
Tal vez porque a la
ausencia de Macri (ya había avisado que no concurriría, lo que no dejó opción
para correr la fecha como en otras oportunidades) se sumaron las preocupaciones
que por estos días embargan a los operadores, que imaginaban a esta altura
haber recuperado la categoría de "emergente" y no sólo conservan la
de mercado "fronterizo", sino que ven demoradas la reforma a la ley
de mercado de capitales con sesgo intervencionista que dejó como legado el
kirchnerismo.
A eso se agrega la
confusa posición que comienza a mostrar el Gobierno en materia impositiva, tras
el cortocircuito entre la AFIP y Hacienda por un gravamen retroactivo a la
compra y venta de acciones a no residentes y los trascendidos que indican que
se analiza incluir un impuesto a la renta financiera si avanza el año que viene
con la postergada reforma fiscal.
"Fijate que lo que
anunciaron fue la suspensión por 180 días de la resolución de la AFIP, no su
derogación", se quejó ante LA NACION un conocido operador
que pidió anonimato.
Al tono del acto aportó
mucho Peña con un discurso monocorde que no recibió de la concurrencia más que
un respetuoso aplauso final. El jefe de Gabinete dedicó toda su exposición a
defender la política económica oficial y cargar contra "los nos critican
porque vamos demasiado lento" o los que consideran "que vamos
demasiado rápido".
Antes el presidente de
la Bolsa porteña, Adelmo Gabbi, había sido un canto al optimismo pese a que
sostuvo que hoy "Argentina no es competitiva por los altos costos fiscales
y los altos costos laborales".
Aun así celebró que el
país "esté camino a una normalización" y valoró que el Gobierno
"se mantenga en la dirección correcta". Por esta razón advirtió que
las próximas elecciones pueden ser cruciales para no perder ese rumbo y recordó
que el banco Morgan Stanley no elevó la categoría asignada al mercado
accionario "por no tener certeza aún de que los cambios sean
irreversibles".
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