El dólar inició la semana a la baja respecto a las principales divisas internacionales después de la trayectoria alcista que dibujó en las última sesiones, lo que ha llevado a los inversores a realizar beneficios, sobre todo pensando en las cifras de esta semana, un tanto delicadas para la economía de EEUU, toda vez que se incluyen datos tan sensibles como el déficit comercial y las compras de activos en dólares por inversores extranjeros. No obstante, los retrocesos del dólar frente al yen y al euro fueron leves y no superaron el medio punto porcentual. La moneda única trató en vano de asaltar la cota de 1,30 dólares y continuó mostrando síntomas de debilidad, ya que los datos macroeconómicos que se publican en Europa no invitan al optimismo y tampoco señalan una clara senda de recuperación.
El euro avanzó a primera hora frente al dólar debido a la prudencia mostrada por los inversores en vísperas de conocer nuevas cifras de déficit comercial en la primera economía mundial. Las previsiones apuntan a un nuevo incremento en febrero que podría situar el dato por encima de 59.000 millones de dólares, lo que sería la segunda cifra más elevada de la historia.
El elevado déficit, tanto comercial como presupuestario, las dificultades para financiarlo y las consecuencias negativas para el dólar han figurado entre los factores claves que ha propiciado el desplome del dólar en los últimos dos ejercicios, en los que se ha depreciado más de un 40% frente al euro. En cambio, desde que comenzó 2005, el dólar ha avanzado más de un 5% respecto a la divisa europea, ante la evidencia de que la primera economía mundial crecerá muy por encima de la del Viejo Continente, además del estímulo que ha supuesto la subida de los tipos de interés en EEUU, 75 puntos básicos en lo que va de año, mientras que en Europa el precio oficial del dinero prosigue en el 2% desde junio de 2003.
El euro experimentó un ligero retroceso tras alcanzar máximos intradía de 1,2987 dólares y se situó cerca del cierre de la sesión en las principales plazas europeas en el entorno de 1,2955 dólares. Mientras, el yen logró situarse por debajo de la cota de 108 unidades por dólar, pese a que las últimas referencias macroeconómicas en Japón no apunten al optimismo. Sin embargo, el tono bajista exhibido por el dólar, con los inversores también muy pendientes de la publicación de las actas de la última reunión de la Reserva Federal, favoreció la ligera recuperación de la divisa nipona.