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Por Natalia Donato - Aunque no actualizó las
proyecciones de crecimiento esbozadas en abril, cuando estimó que el PBI del
país treparía 2,2% este año, el Fondo Monetario Internacional (FMI) ratificó
ayer que la región de América latina y el Caribe se recuperará en 2017 y
crecerá 1% de la mano de la salida de la recesión de la Argentina y Brasil.
Los pronósticos del organismo se alinean con
las estimaciones de los analistas privados, que incluso son más optimistas:
para la mayoría de los economistas, el crecimiento del país se ubicará entre
2,7% y 3% este año.
"Tras contraerse en 2016, la actividad
económica de la región va a ir recuperándose poco a poco entre 2017 y 2018, a
medida que países como Argentina y Brasil se recuperen de la recesión",
señaló el organismo en su informe sobre Perspectivas de la Economía Mundial,
difundido ayer, bajo el título "La recuperación se está afianzando".
El Fondo no dio cifras de la Argentina, pero
sí de Brasil. Y si bien ajustó al alza el crecimiento previsto para este año
"gracias al vigor del primer trimestre" (de 0,2% a 0,3%), lo redujo
para el 2018 debido a la "persistente debilidad de la demanda interna y la
agudización de la incertidumbre en torno a la situación política y a la
política económica". Ello hace que el organismo prevea una recuperación
más moderada para los próximos años.
También fue elevada la estimación de
crecimiento de México, del 1,7% estimado en abril, al 1,9% actual, en un
escenario en el que el país "mantuvo estable su ritmo de aumento del
producto pese a la incertidumbre generada por las políticas adoptadas por el
presidente norteamericano Donald Trump.
El informe difundido ayer actualizó las
perspectivas económicas para 16 naciones, entre ellas Canadá; China; Francia;
Alemania; India; Italia, Japón; Rusia; España; Estados Unidos y el Reino Unido.
Sobre la Argentina, podría esperarse que el
FMI ajuste al alza su estimación en los próximos meses, debido a que cuando el
Indec dio a conocer los números de crecimiento del primer trimestre, que
mostraron un repunte desestacionalizado de 1,1%, corrigió al alza el resultado
del cuarto trimestre del 2016, lo que deja un mayor arrastre estadístico para
este año, consideró el economista Federico Muñoz. De todos modos, en abril, ya
el sector privado era más optimista que el FMI.
Para Muñoz, la economía seguirá creciendo en
torno a 1% trimestral y el año cerraría con un alza de 2,7%, en línea con la
última estimación reflejada por el Relevamiento de Expectativas de Mercado
(REM) que publica mensualmente el Banco Central (BCRA).
En cuanto a la estructura del crecimiento, el
analista sostuvo que "probablemente esté más traccionada por la inversión
que por el consumo, debido a que muchas empresas están aprovechando la
situación cambiaria y los menores controles para importar para adquirir
equipamiento ahorrador de mano de obra". Aún así, Muñoz consideró que el
consumo debería "empezar a ganar algo más de dinamismo porque la masa
salarial real se recuperó bastante luego de la pérdida del año pasado".
Coincide con un 2,7% de crecimiento previsto
para este año la consultora de Bein & Asociados, en tanto para Orlando
Ferreres & Asociados, el número que mantienen desde marzo es el de un alza
del PBI de 3%.
Los sectores que vienen traccionando el tenue
crecimiento económico registrado hasta ahora son "el agro, con los
sectores vinculados, como la maquinaria, agroquímicos, alimentos, aceites y
harinas"; la energía, con el petróleo procesado, la generación de gas y
producción de naftas; y la construcción, por la obra pública y la privada, que
comienza a verse impulsada por los créditos hipotecarios UVA", comentó
Fausto Spotorno a El Cronista.
"Eso acarrea a otros sectores,
lentamente. El consumo recién está dando señales positivas ahora y ayudará al
cierre del año. La inversión viene bastante bien, con seis meses de
crecimiento, algunos más otros menos", abundó el analista. Además, del
lado industrial, recién en mayo comenzó a verse un repunte debido a los rubros
manufactureros más ligados a estos sectores que ya arrancaron.
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