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Por
Elizabeth Peger y Verónica Dalto - El Gobierno dejó trascender que para la
reforma previsional busca extender en cinco años la edad obligatoria para
jubilarse y que las personas accedan a un haber proporcional a sus años de
aportes, complementario a la pensión universal, cuando no lleguen a los 30
obligatorios. Para elaborar esas propuestas, se basa en que anualmente unas
50.000 personas siguen trabajando y no se jubilan cuando cumplen la edad legal
para retirarse, en la actualidad de 60 para las mujeres y 65 para los hombres.
"Tenemos
que revisar algunas cuestiones del sistema previsional para que sea sustentable
en el tiempo y acompañe la nueva realidad del mercado laboral. Hoy entre
300.000 y 320.000 personas que se jubilan por año, y tenemos alrededor de
50.000 personas que quieren seguir trabajando, hay que resolver esa situación.
Sin hablar de un cambio en la edad jubilatoria, tenemos que darle la opción de
que sigan trabajando si lo desean", explicaron a El Cronista fuentes
oficiales.
Según
datos del Ministerio de Trabajo, en 2016, el 20% de los hombres con jubilación
ordinaria (excluida la moratoria previsional) tenía 67 años o más al momento de
jubilarse. En el caso de las mujeres, un 17% tenía 70 años. "Es un indicador
de que hay mucha gente que desea seguir trabajando y de que no le alcanzan los
años de aportes", indicaron en Trabajo, porque la edad promedio de los
nuevos beneficiarios, excluídos los regímenes diferenciales, es de 67,5 años en
el caso de los varones y de 63 entre las mujeres.
"Hay
cuestiones que son obligatorias, pero no quiere decir que se cumplan en todos
los casos. Si hay voluntad de seguir trabajando y si los empleadores y los
empleados están de acuerdo en seguir con la relación laboral y se le pone un
incentivo, hay gente que se va a sumar", explicaron.
Ese
incentivo es que los hombres tengan la opción de extender la edad jubilatoria
por cinco años. Hoy las empresas intiman a las personas a jubilarse al cumplir
la edad legal. La idea es que la nueva norma no obligue a las empresas a
pedirle al empleado que se retire. "Siempre hay que tener una edad mínima
como para que la gente se jubile", indicaron.
Además,
la reforma permitiría mejorar el haber jubilatorio por aportar cinco años más
al sistema y cobrar una jubilación durante un plazo menor, un derecho que
estaba vigente en la ley 18.037 y que derogó la ley 24.241.
La
extensión de la vida laboral tendría otro efecto demográfico: evitar sumar
beneficiarios al PAMI, dado que los que demoren su retiro seguirían seguirían
aportando y atendiéndose en las obras sociales sindicales o prepagas.
Por
otra parte, muchos empleadores no pueden intimar a sus empleados a jubilarse si
estos no cuentan con los 30 años de aportes necesarios para poder acceder a la
jubilación, ya que deben seguir acumulando años de servicios. Según la
Secretaría de Seguridad Social, tres cuartas partes de la población en edad de
jubilarse tiene dificultades para acceder al beneficio previsional por
esta causa.
Para ellos se propone crear un régimen proporcional a los años de aportes. La
prestación proporcional de carácter contributivo que surja de los años de
aportes realizados complementaría la pensión universal al adulto mayor (PUAM),
creada el año pasado, que paga el 80% del haber mínimo.
Estos
temas se debaten en una comisión creada en el marco de Seguridad Social. Otra
propuesta es unificar los regímenes de autónomos con el de monotributistas y
que los nuevos trabajadores independientes tributen en función de su ingreso
real y no de la renta de referencia que se utiliza hoy.
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