Según el Departamento de Comercio, el déficit comercial de EEUU correspondiente al mes de febrero creció hasta 61.000 millones de dólares, la cifra más alta de su historia. Los economistas esperaban un aumento hasta 59.000 millones desde los 58.300 millones registrados en el mes de enero. El dato ha superado el anterior récord: los 59.400 millones registrados el pasado noviembre.
El principal motor del diferencial entre exportaciones e importaciones seguirán siendo estas últimas, potenciadas, sobre todo, por la compra de petróleo. Sus precios máximos históricos agudizaron el desequilibrio de la balanza estadounidense, que sigue evidenciando la fortaleza del consumo.
Minutos después del dato, y pese a que todo apuntaba a que la tendencia podría construirse en contra del dólar, ha sido al revés y es el billete estadounidense quien acapara las compras de divisas. El euro cae un 0,4%, hasta 1,291 dólares; la libra británica cae un 0,1%, hasta 1,8888 dólares, y el yen cede un 0,2%, hasta 108 yenes por cada dólar.

