El dólar recuperó terreno frente al euro y el yen después de que las cifras de déficit comercial en EEUU correspondientes al mes de febrero marcaran un nuevo récord histórico y superaran ampliamente las previsiones de los analistas. Además de que los inversores tenían ampliamente descontada esta circunstancia, la influencia de estas cifras en las presiones inflacionistas y la incertidumbre sobre el contenido de las actas de la última reunión de la Reserva Federal hicieron que el billete verde reaccionara al alza. El euro llegó a situarse por encima de la cota de 1,30 dólares poco antes de conocerse que el déficit comercial en EEUU se elevó hasta 61.000 millones de dólares en febrero. Los datos del Departamento de Comercio suponen un nuevo récord históricos y se sitúan netamente por encima de los previstos por los analistas, que apostaban por cifras en torno a 59.000 millones de dólares.
Sin embargo, lejos de reaccionar con tono negativo, el dólar dio la vuelta a la situación y comenzó a avanzar terreno frente al euro hasta situarse por debajo de 1,29 unidades por cada moneda única, con una revalorización próxima al 0,7%. Los expertos consideran que las cifras de déficit comercial estaban descontadas por el mercado y atribuyen este hecho a los descensos que registró el billete verde durante la semana pasada, cuando también llegó a situarse por encima de 1,30 unidades por euro.
Además, las cifras de desequilibrio comercial abren una nueva vía de inquietud ante la posibilidad de un incremento de las tensiones inflacionistas, que podrían llevar a la Reserva Federal a continuar elevando el precio oficial del dinero, incluso de forma más agresiva de la llevada a cabo hasta este momento.
Los inversores conocerán esta tarde el contenido de las actas de la última reunión de la Reserva Federal, celebrada hace tres semanas. En los últimos tiempos, este documento ha adquirido una cierta relevancia, en tanto en cuanto ofrece nuevas pistas sobre las apreciaciones de la FED acerca de los tipos de interés y también porque desde comienzos de este año se publican tan sólo tres semanas después de celebrarse la reunión y no ocho como anteriormente, con lo que perdía relevancia, ya que cuando se publicaban las actas de una reunión ya se había celebrado otra antes.
EL yen también perdió terreno frente al dólar y se situó de nuevo por encima de 108 unidades por cada billete verde.