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Por Francisco Jueguen - El Volkswagen Gol
-número uno de ventas en la Argentina en 2017- se produce en Tabuate, Brasil.
También el Prisma y el Onix, de General Motors, salen de la planta de Gravatai;
el Etios, de Toyota, se fabrica en Sorocaba, y el Peugeot 208, en Porto Real.
Lo mismo ocurre con la Ford Ecosport o el Fiesta Kinetic, que son producción
brasileña. Pese a que el Sandero -de Renault- comenzó a hacerse en estas
tierras, el mayor volumen sigue llegando desde el país vecino y principal socio
comercial. El Nuevo Palio (FCA) se hace en el país.
De los diez autos más vendidos durante lo que
va del año, nueve son fabricados en Brasil. Eso siempre y cuando se excluya de
la lista a las pick-ups, ya que la Hilux -que se produce en la planta que
Toyota tiene en Zárate- estaría tercera en ese ranking si se tuviera en cuenta
a los vehículos comerciales.
Traducido: el "brote verde" que
significa el boom de ventas de autos 0 km en la Argentina es -en su mayoría-
para beneficio de la industria brasileña. Claro que las concesionarias suman
mano de obra y actividad, servicios técnicos y nuevos clientes, e incluso las
terminales no dejan de ser las mismas a un lado y otro de la frontera.
No es un dato que desconozcan. El informe
elaborado por Bain & Company para llenar de contenido el llamado Plan Un
Millón afirma que el porcentaje de autos importados en las ventas de los
concesionarios argentinos pasó de 53% en 2015 (año de cierre de importaciones
por la escasez de divisas) a 62% el año pasado, cuando se renovó la oferta
automotriz en el mercado. Para fines de este año, ese porcentaje subiría a 71%.
La Asociación de Concesionarios de
Automotores de la República Argentina (Acara) informó ayer que el número de
vehículos patentados en julio fue de 78.025, un crecimiento de 22,6% con
relación al mismo mes de 2016. El acumulado de los siete meses arrojó una cifra
de 531.423 unidades, una suba del 32,2% en la comparación contra 2016.
"Continúa el crecimiento en muy buen
nivel, aunque algo más moderado, porque la comparación interanual se empieza a
dar contra meses de 2016 que habían sido realmente muy buenos también",
afirmó Dante Álvarez, presidente de Acara. "De todas formas, en el
acumulado vemos que este año el promedio supera un 30% de incremento. Es algo
positivo, pero no suficiente para el futuro del sector concesionario, que sufre
un acoso impositivo muy notable que nos hace trabajar con una rentabilidad que
no es sustentable. Necesitamos que la reforma impositiva, que se dejó
trascender que está en estudio, alcance imperiosamente a nuestro sector",
reclamó.
La brecha entre producción y demanda es
grande. No por nada, según el Estimador Mensual Industrial (EMI), la producción
hasta junio sólo acumulaba un alza de 6,4% -contra una base baja- frente a una
explosión de ventas de 33,4% en el mismo período. Es por eso que las suspensiones
de personal están todavía activas en varias plantas a la espera de una
reactivación de la demanda brasileña. Según la Secretaría de Industria, ese
país empezó a demandar un poco más.
Sin embargo, la dificultad es grande. Incluso
varias terminales tienen problemas para cumplir el "flex", el
coeficiente que indica cuántos dólares deben exportarse a Brasil por cada dólar
importado desde allí. Los números de julio de producción y exportaciones del
sector se conocerán esta semana.
En una entrevista con LA NACION,
el presidente de Adefa (entidad que agrupa a las terminales automotrices),
Joachim Maier, admitió problemas para cumplir el "flex". Básicamente,
según dijo el número uno de Mercedes-Benz, esto ocurre por dos factores. El
primero es la caída del volumen de ventas: Brasil, que supo tener un mercado de
cuatro millones anuales, tiene ahora casi la mitad. Esto produce una baja de
demanda de autos de la industria local. Segundo, la caída del poder adquisitivo
de los brasileños los impulsó a comprar hoy autos más baratos (algo similar
pasa en la Argentina). Desde hace años, los autos chicos y populares se hacen
en Brasil y los segmentos más caros -los sedanes medianos- se fabrican en la
Argentina. Ambas variables tienen un mayor impacto negativo aquí. Incluso, según
datos de las propias terminales, el market share de la
Argentina en el país vecino caería este año del 7% al 6%. Es una tendencia que
se prolonga ya desde 2011 (era entonces de 11%) debido a la falta de
competitividad.
Panorama automotor
22,6%
Patentamiento de 0 km durante julio
Fue el crecimiento de las ventas de autos en
julio con relación al mismo mes del año pasado, según datos difundidos ayer por
Acara.
71%
Más compras de autos al exterior
Sería a fin de año el porcentaje de autos
importados en las ventas de concesionarios argentinos. En 2016 fue de 62%,
según Bain &Company.
6,4%
La producción de las fábricas locales
Fue el avance de la industria automotriz en
el acumulado hasta junio, según el EMI. Las ventas locales, en cambio,
crecieron más del 30%.
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