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Por Leandro Gabin - El ministerio
de Finanzas, a cargo de Luis "Toto" Caputo, está
monitoreando el mercado internacional para cerrar -ahora sí- el programa
financiero del año.
Según cálculos del mercado, restan alrededor
de u$s2.000 millones para lograr el financiamiento necesario
estipulado en esa hoja de ruta. La intención de Caputo es acelerar
esa emisión poco después que se hayan llevado a cabo
las PASO el 13 de agosto.
Fuentes ligadas la operación le confirmaron
a iProfesional que el equipo de Finanzas quiere salir a emitir bonos
en Nueva York a inicios del cuarto trimestre. O sea, la idea es
ya tantear el humor de los inversores ni bien arranque septiembre.
Será un buen test para el país
debido a que estará fresco el recuerdo de las elecciones primarias. En ese
caso, en términos del costo de fondeo para el país, será clave qué
tal le haya ido a Cambiemos en la Provincia de Buenos Aires
(la madre de todas las batallas).
No es lo mismo salir a vender bonos a
los inversores extranjeros con laperspectiva de que en octubre,
cuando se juegue el partido en serio, haya chances de sepultar las
ambiciones políticas de Cristina Kirchner, a que el fantasma del
"populismo peronista" vuelva al centro de la escena.
Eso lo saben bien en el Ministerio de
Finanzas y por eso no quieren perder tiempo después de que se lleven a
cabo las PASO. Cualquier lectura sobre el resultado, en caso de ser
desfavorable, podría traducirse en más incertidumbre hasta octubre.
De hecho, en pasillos oficiales también se
dice que no cerraron aún el programa financiero porque quieren ver si
las tasas de los bonos argentinos ajustan un poco.
Según lo que están viendo en el equipo de
Caputo, el rendimiento de la deuda argentina está un poco más
alto de lo que ellos consideran razonable y están monitoreando el momento
más conveniente para salir a buscar fondos.
El riesgo país están clavado en
los 440 puntos básicos y prácticamente cae muy poco en lo
que va del año si bien el promedio del mundo emergente cede más de 8%.
Pero, en el círculo oficial hay algo que
tienen en claro: no quieren que políticamente "los
corran" con el costo de la deuda, ya que será la última
operación del año antes del 22 de octubre donde Cambiemos se juegue el año
electoral.
Con respecto al timing de la
transacción, se especula en el mercado, el Gobierno podría hacerlo en forma
relámpago. Recuerdan que el mes pasado Finanzas pidió autorización a
la comisión de valores de Estados Unidos (SEC, por sus siglas en inglés) para
emitir nuevos títulos públicos por hasta u$s12.500 millones.
Claro que ese monto no es que necesitan
financiar, sino que es un número que contempla en gran parte las necesidades de financiamiento del año
que viene.
"Caputo podría haber tomado más fondos
cuando colocó el bono centenario pero para comprimir tasas dejó
en el camino mucha plata que le habían puesto sobre la mesa",
relataron desde un banco de inversión que trabajó en esa polémica transacción.
A medidados de junio, la Argentina sorprendió
con su century bond por u$s2.750 millones pagando un
rendimiento de 7,9%. De esa operación participaron más de 100 inversores y
-como suele gustarle a Caputo- quedó mucha "demanda insatisfecha".
Esa clase de inversores volverían a comprar
títulos locales cuando el país vuelva al mercado internacional. En un primer
momento se pensaba que podrían tantear el mercado europeo
o incluso japonés (colocando en euros o yenes) para el obtener
las divisas que faltan, pero esa idea habría quedado descartada -por lo menos,
por ahora-.
Entre las incógnitas está si esos u$s2.000
millones serán buscados de una sola vez, o si desdoblarán la emisión y
buscarán ese monto en más de una operación. Todas cuestiones a analizarse.
Corporativos y pronvicias también en
septiembre
No sólo Caputo intentará buscar fondos a partir de septiembre. En el mercado
internacional, después del receso de agosto cuando practicamente se paralizan
las transacciones por cuestiones estacionales, todo vuelve a mediados del
próximo mes. Y esa ventana dura hasta octubre o mediados de diciembre,
dependiendo el caso.
Según Research For Traders (RfT),
las empresas y provincias también saldrán a jugar su partido en el
mercado internacional. Se esperan un total de once emisiones por u$s3.430
millones que se sumarían a los u$s2.000 millones que buscará
"Toto" Caputo.
Las emisoras que estarían por salir serían
EPEC, Pampa Energía, Metrogas, Banco Hipotecario, Albanesi,
Transener, Cablevisión, Provincia de Río Negro, Santa Cruz y Central
Puerto.
En lo que va del año, las emisiones
argentinas (sumando el soberano, compañías y provincias) alcanzaron
los u$s19.731 millones según RfT.
La duda del mercado es si el costo de
financiamiento para las empresas, después de las elecciones, se
incrementará o no. Para Sebastián Maril, analista de Reserach For Traders,
"no habrá tasas más altas" para las emisoras frecuentes del país.
Léase, Arcor, YPF o Cablevsión (una de las
compañías con mejor rating) ya que son empresas con track record en
el mercado.
Otra cosa podría sucederle a compañías menos
conocidas o chicas en medio del ruido político. "Quizás pueden ser
más exquisitos con algunas empresas que tengan menos historial de emisiones,
pero la verdad no veo que aumente el costo de fondeo por ahora",
explicó Maril.
Entre las últimas salidas al mercado se vio
a TGLT. La compañía argentina de desarrollos inmobiliarios completó la
colocación internacional de un bono convertible por un monto total de
u$s 150 millones, a 10 años de plazo.
Pero tuvo que pagar una tasa de interés
algo más elevada de lo que venían consiguiendo otras compañías en el
mercado internacional: 8% el primer año, 9% el segundo y 10% desde el
tercero en adelante.
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