|
Por Carlos Burgueño - El Banco Interamericano de
Desarrollo (BID) financiará la "desmorenización final" del Instituto
Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC). El organismo financiero
internacional que dirige el colombiano Luis Alberto Moreno cerró ayer la
reactivación de un crédito por unos u$s50 millones, que serán otorgados al ente
que dirige Jorge Todesca para "mejorar las estadísticas públicas"
para "facilitar el ejercicio pleno del derecho a la información pública
por parte de la ciudadanía".
Se trata de un préstamo que el organismo ya había negociado en 2003 al
finalizar el Gobierno de Eduardo Duhalde y que abarcaba un total de unos u$s700
millones que se utilizarían para modernizar gran parte de la administración
pública nacional, luego de la caída de la convertibilidad, en pleno default y
cuando se había perdido cualquier tipo de posibilidad de financiamiento del
exterior. En su momento había sido el entonces ministro de Economía, Roberto
Lavagna, el que negoció el préstamo, que incluso fue avalado durante una visita
oficial del entonces presidente del BID, Enrique Iglesias, de excelente
relación con el Gobierno argentino de entonces.
Los fondos fueron llegando lentamente desde el organismo al país y se fueron
aplicando a diferentes reparticiones públicas para su modernización. Hasta que
llegó 2007 y tocaba el turno del INDEC. En ese momento, por propia decisión de
Moreno (que había reemplazado a Iglesias en 2005), el préstamo quedó en un
stand by, como el resto de los prestamos aprobados con el país.
Finalmente en 2010 la fuente de financiamiento del BID volvió a abrirse luego
de una larga negociación con el organismo, pero dejando en claro que el dinero
destinado al INDEC quedaba suspendido. En esos tiempos, los informes desde el
FMI y el Banco Mundial sobre la confiabilidad de los datos de la repartición
que debía medir las estadísticas públicas ya estaba cuestionados, tanto en su conducción
como en su funcionamiento y resultados.
No hubo por el lado del Ejecutivo de entonces mayor voluntad de defender al
INDEC, con lo que la posibilidad de lograr los fondos para mejorar la
repartición quedó congelada hasta nuevo aviso. En las negociaciones que se
mantuvieron con el entonces Ministerio de Economía, se aclaraba que el dinero
debía ir, precisamente al sector recolección y tratamiento de datos, el lugar
donde la intervención había llegado de manera más brutal, incluyendo la
presencia de "barras bravas" en las oficinas donde debían derramarse
los 50 millones de dólares de modernización. Un estudio fechado el primero de
diciembre de 2010 firmado por la Universidad de Buenos Aires (UBA), con
conclusiones lapidarias sobre el funcionamiento del INDEC, la veracidad de sus
datos y la inseguridad con la que se trabajaba hicieron que definitivamente se
enterrara cualquier tipo de ayuda.
Las negociaciones con el BID se reabrieron a mediados del año pasado y el
organismo internacional se tomó casi un año hasta avalar los nuevos tiempos.
Ayer, a través de un comunicado oficial del BID, el préstamo se aprobó,
anunciando que "el proyecto incrementará la relevancia y confiabilidad de
la información estadística oficial a través del uso generalizado de la
información producida por el INDEC de Jorge Todesca, tanto por parte del
Gobierno como de la sociedad civil, el sector privado y la academia".
Además, se asegura "se permitirá reducir la diferencia entre los
indicadores económicos provisionales y los definitivos, reducir la tasa de no
respuesta en encuestas por muestreo, ampliar la cobertura del censo de
población y económico, y acortar el tiempo transcurrido entre la realización de
la Encuesta Permanente de Hogares y la publicación de sus resultados". El
BID detectó como fundamentación para habilitar el dinero que uno de los
principales problemas que tiene hoy la Argentina es "el retraso incurrido
en el uso de nuevas técnicas, metodologías, recursos humanos e infraestructura
estadísticas, lo cual dificulta el proceso de producción
estadística".
La Argentina debía tener estadísticas habilitadas por organismos
internacionales, entre otros fines, para poder comenzar a desandar el camino
para ser aprobado como miembro de la Organización para la Cooperación y el
Desarrollo Económicos (OCDE) y el Grupo de Acción Financiera Internacional
(GAFI), para lo cual resulta indispensable contar con una institución
estadística que siga "las buenas prácticas", según la definición del
BID. Se promoverá "la transparencia" y "el acceso a la
información" y la "actualización de las bases estadísticas
sociodemográficas y económicas, mejoras de la infraestructura física e
informática del INDEC y la mejora de la coordinación entre dicha institución y
los otros organismos del Sistema Estadístico Nacional". En total, el banco
internacional aportará unos u$s50 millones (de un total de 200 millones que
faltaban liquidar del crédito original de 700 millones de dólares), tiene un
plazo de amortización de 25 años, un período de gracia de 5 ½ años y una tasa
de interés basada en Libor.
El BID resaltó, además, la nueva Ley del Derecho de Acceso a la Información
Pública, la reforma al Código Penal que introduce la figura del imputado
arrepentido, el registro de obsequios a funcionarios y el Plan de Gobierno
Abierto. También la Implementación del sistema de gestión electrónica para las
Contrataciones y Concesiones de Obra Pública, CONTRAT.AR, y la implementación y
puesta en funcionamiento de un único sistema integral para la gestión y administración
del personal (Sistema de Administración de Recursos Humanos SARHA).
|