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Por
Argos Rodríguez Machado - Las últimas ruedas de operaciones fueron testigos de la
incertidumbre que genera la última semana de cara a las PASO. El entorno
general es de poco volumen, tanto para renta variable como para renta fija.
Sorprende a todos la marcada selectividad, llevando a que todos los operadores
deban moverse con mucha cautela, adoptando posiciones conservadoras ante la
multiplicidad de noticias que sólo muestran incertidumbre.
Nuevamente tenemos que abordar el mismo tema, la debilidad del mercado. Para el
análisis técnico siempre es necesario que una figura se complete con volumen
alto ya que de esta forma resulta más probable que muestre lo que se espera de
ella. Además, el factor de bajo volumen se identifica con bajo interés por
parte de los inversores que estarían al margen de lo que sucede en el mercado o
estarían esperando para tomar una decisión y, en nuestro caso, se muestra como
incertidumbre.
El interés de los inversionistas en la renta variable se conforma a partir de
expectativas y las circunstancias revelan que este período preelectoral
mantiene al margen a muchos inversores cuyas carteras han buscado quedarse
liquidas o eventualmente buscan cubrirse de una eventual devaluación de la
moneda.
Nuevamente se observa que el mercado está muy sensible y expectante, pero se observan
soportes en los 21.000 aproximadamente, y en esos valores donde podría
generarse un triángulo simétrico y revertir al alza, todo si continúa la
tendencia de fondo y más abajo el piso en 20.400 puntos, aproximadamente
estaría el otro nivel de soporte coincidiendo con la media de 100 días
exhibiendo soporte más sólido de mercado.
Según se observa en el gráfico, se juntan las medias de 8 y de 20 y ahora sobre
la de 50 días, de cara a la de 100, donde estaría el soporte mayor en el
mercado. Los osciladores también muestran debilidad, RSI neutro y STOCHASTICOS
exhibe un sugestivo retroceso, sin síntomas claros de reversión aún, el MACD
casi plano sin señales claras aun tal lo mostramos en el gráfico.
En el ámbito local surgió alguna expectativa respecto del inicio de cotización
del Grupo Financiero Valores (GFV), cuyo principal activo es el 100% del Banco
de Valores que, según trascendidos, podría cotizar alrededor de los $4,
recordemos que las acciones de ByMa ya se negocian con singular éxito en el mercado.
En el ámbito internacional el índice Dow Jones superó los 22 mil puntos por
primera vez, tras ocho ruedas consecutivas y, tras un auspicioso informe
laboral que habla de la caída de la tasa de desempleo y suba en la generación
de nuevos puestos, poniendo nuevamente en debate que podría suceder con el
ritmos de la economía en el corto plazo ya que podría la Fed tener argumentos
sólidos para una efectiva suba de tasas de interés, que podría tener alguna
consecuencia sobre los bonos soberanos argentinos emitidos en esa moneda. Por
otro lado el mercado espera ansioso la publicación de la inflación de julio,
donde el mercado estima un aumento del 2% aunque con muchas dudas, aunque
también alguna consultoras observan alguna tendencia a la baja de la inflación
a partir de agosto, auguran un posible cierre del año con un aumento de precios
del 22,0%, que es superior al anunciado por el Gobierno.
En otro orden, la incertidumbre exhibida por el Merval también fue noticia
entre los que siguen el petróleo, mostrando una notable estabilidad alrededor
de los $ 48 a $49 dólares el barril medidos por el WTI.
Aunque parezca reiterativo el dólar sube y lo hizo ante la demanda de cobertura
con el dólar mayorista en la sospecha de que podría haber otra devaluación
adicional. Si realiza una lectura prudente de estos hechos la incertidumbre
podría encontrar aquí argumentos para acelerar la inflación.
La semana próxima habrá licitación de Lebac en lo que será la semana
inmediatamente posterior a las elecciones, con más dudas que certezas los
operadores descartan que las tasas pueden mantenerse. El Banco Central
afrontará un vencimiento del 56,7% del stock de estos instrumentos, con la
mirada puesta también en el dato inflacionario que se divulgue. Los operadores
sugerían la cartera en moneda local con instrumentos ajustables por CER que
brinden tasas por encima de la inflación y bonos a tasa variable, visto la
cobertura a través de futuros habría quedado arbitrada.
Aparece muy razonable posicionar parte de la cartera de renta fija en dólares
para cubrirse ante escenarios de incertidumbre, pero optando por bonos con
menos exposición al riesgo, es decir a plazos más cortos.
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