EN EL PRIMER BIMESTRE LAS IMPORTACIONES DE TEXTILES CHINOS SUBIERON 62% La brecha comercial fue de u$s 61.000 millones en febrero y creció 4,3% respecto a enero. Según los analistas, el aumento en el precio del crudo importado explica la mitad del alza. El déficit comercial de Estados Unidos alcanzó una cifra récord de 61.000 millones de dólares en febrero. Según el Departamento de Comercio de ese país, las exportaciones crecieron 1,6% y alcanzaron una cifra récord de u$s 100.500 millones. De todos modos, el rojo comercial creció 4,3% respecto a enero de la mano del alza de 1,6% de las compras externas, que sumaron u$s 151.500 millones.
Según los analistas, el petróleo explica casi la mitad del alza del rojo. Aunque el volumen de crudo importado en febrero fue el más bajo del último año, el valor de las compras alcanzó los u$s 18.200 millones, la segunda cifra más alta desde el récord de u$s 19.600 millones de noviembre de 2004, a partir del incremento del precio promedio del crudo importado desde u$s 35,35 de enero hasta los u$s 36,85 por barril en febrero.
Asimismo, el rojo estadounidense se extiende a casi todas las regiones. El déficit con América latina aumentó 7,1% en febrero y sumó u$s 7.282 millones. La Argentina bajó el superávit con EE.UU. de u$s 115 millones en enero a u$s 43 millones en febrero.
Mientras, la brecha con la Unión Europea creció 5% hasta los u$s 8.500 millones y el rojo con los países Este asiático cayó 9,4% en febrero, con u$s 23.380 millones.
Un conflicto chino
En febrero, las importaciones desde China cayeron a u$s 17.000 millones, la cifra más baja desde junio, mientras el rojo comercial con este país cayó a u$s 13.900 millones, contra u$s 15.255 en enero, el mínimo desde mayo de 2004.
Sin embargo, las importaciones de textiles desde el gigante asiático sumaron u$s 2.080 millones en febrero y desde que expiraron las cuotas mundiales sobre el comercio de los textiles chinos en enero, las importaciones estadounidenses subieron 62,4% en relación al primer bimestre de 2004.
Este problema está creando dificultades políticas para el gobierno del presidente George W. Bush, que viene presionando desde hace mes al gigante asiático para que revalúe su moneda, el yuan, atada al dólar desde una década. Esta semana el Congreso está evaluando una norma que definiría la manipulación de divisas por parte de gobiernos extranjeros como un subsidio a las exportaciones. Esto permitiría a EE.UU. contrarrestar la política china con aranceles a las importaciones de este país y satisfacer finalmente los reclamos de los productores textiles, que exigen mayores restricciones. |