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Por Rafael Mathus Ruiz - WASHINGTON.- Wall Street mira la provincia de
Buenos Aires. Las elecciones legislativas, primera prueba electoral para el
cambio de rumbo que imprimió Mauricio Macri, cubrirán todo el país, pero
inversores y analistas están enfocados en el distrito más grande, atentos a un
dato: cómo sale Cristina Kirchner.
La lectura de un eventual triunfo de Cristina no despierta demasiadas
sorpresas: en Wall Street creen que generará más incertidumbre política y menos
vértigo en el giro de Macri. Un triunfo del Gobierno, el escenario preferido,
tendría el efecto contrario.
El mercado, poco afecto a las políticas kirchneristas, ya le bajó el
pulgar al regreso de la ex presidenta. Los bonos, el peso y las acciones
acusaron el golpe en el último mes y medio, cuando el riesgo argentino aumentó,
mientras que el riesgo emergente bajó.
Alejo Czwerwonko, estratega del chief investment office del
banco de inversión UBS, dijo que uno de los motivos fueron los sondeos que
muestran a Cristina "midiendo primera" en la provincia de Buenos
Aires, que avivaron la posibilidad de un triunfo K.
"A la comunidad internacional no le caería para nada bien, lo
interpretaría como un claro riesgo de que haya mucho menos espacio para la
implementación de reformas hasta la elección que sigue y una probabilidad más
alta de que Cristina o alguien similar alcance el poder en 2019", evaluó.
"El mercado no lo tomaría bien", resumió.
Otros en Wall Street minimizaron el impacto del retorno político de
Cristina y, de hecho, señalaron que la atención a la elección en la provincia
es exagerada.
"El foco está puesto en Buenos Aires porque va a medir el nivel de
apoyo que tiene CFK. Sin embargo, creemos que este enfoque está un poco
sobredimensionado", matizó Pilar Tavela, analista del banco Barclays.
"Si hubiera un triunfo ajustado de la ex presidenta el nivel de
incertidumbre política se mantendría un poco más alto hasta 2019, y eso podría
tener algún efecto en el nivel del tipo de cambio y en la inversión. Pero no
creemos que este escenario represente un riesgo político y económico
significativo", agregó.
Más aun, Tavela consideró que el impacto de la elección sobre la
política económica no será relevante si los resultados están dentro de lo
esperado, es decir, si el oficialismo suma bancas en el Congreso, aun sin
llegar a conseguir mayorías. Un "gran triunfo" aceleraría reformas y
el ajuste fiscal.
"En el caso de una derrota ajustada, el Gobierno tendrá que hacer
un esfuerzo más grande por pasar políticas consensuadas en el Congreso y
mostrar gobernabilidad", completó.
Un director de un fondo de inversión en mercados emergentes hizo una
lectura similar. El mercado, dijo, sobrestimó la probabilidad de un regreso al
populismo. La elección, evaluó, dejará mejor parados al oficialismo y a los
gobernadores peronistas.
Calculadora en mano, ensayó un pronóstico: el kirchnerismo es el bloque
que más bancas perderá, mientras que Cambiemos y los gobernadores peronistas
sumarán. "Ésa es la lectura del día siguiente. Les va a dar más poder al
oficialismo y a los gobernadores que a Cristina". De paso, desechó por
completo la posibilidad de que la elección aliente un retorno del kirchnerismo
a la Casa Rosada en 2019. "En 2003, Menem no le ganaba ni al Partido
Obrero en segunda vuelta", ironizó.
Una vez transcurrida la elección, continuó, el mercado empezará a ver
otra vez las oportunidades, más allá de algún reajuste.
Daniel Chodos, analista del banco de inversión Credit Suisse, dijo que
el mercado ya ha descontado la probabilidad de un triunfo de Cristina en las
primarias.
"El precio de los activos ya refleja una mayor probabilidad de que
Cristina salga primera en las PASO. El spread de los bonos
argentinos en dólares se abrió más de 10 puntos básicos en julio y los primeros
días de agosto, mientras que en el resto de la región, menos Venezuela,
los spreads se achicaron. Julio fue un buen mes para los bonos
en mercados emergentes, la Argentina fue a contramano", indicó.
La visión que predomina entre los analistas es que las primarias serán
más benévolas con el kirchnerismo que las elecciones de octubre, cuando además
esperan que la reactivación comience a sentirse con un poco más de fuerza.
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