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Por
Melina Manfredi - El Índice de Condiciones Financieras (ICF) se deterioró 1,9
puntos el mes pasado con respecto a junio y quedó en 62,7 puntos. Se trató de
la mayor caída desde la elección de Trump, cuando el indicador de noviembre de
2016 había bajado 2,1 puntos. A pesar de ello, el registro de julio fue la
tercera mejor marca de los últimos 10 años.
Las
condiciones locales perdieron 3,6 puntos en el mes y quedaron en 30,8 puntos.
Su mal desempeño hizo retroceder al ICF, ya que 7 de las 10 variables que lo
componen presentaron caídas. "Las condiciones locales se deterioraron por
segundo mes consecutivo, puntualmente por un aumento en la depreciación
esperada, un menor dinamismo de los depósitos en dólares y un aumento del
riesgo país, en tanto las condiciones externas siguieron mejorando, por una
caída en la volatilidad de las monedas emergentes y una mejora en la liquidez
global", destacaron la consultora Econviews y el Instituto Argentino de
Ejecutivos de Finanzas (IAEF) los creadores del índice en un comunicado.
Eric
Ritondale, economista jefe de Econviews, agregó: "La caída de julio es la
mayor desde la elección de Trump, en noviembre, cuando había caído 2,1 puntos. Algo
más grande fue la baja de junio de 2016, que coincidió con el Brexit. Después
de esas dos caídas, el ICF había mejorado en casi todos los últimos 12 meses,
salvo en marzo, cuando había tenido un retroceso leve, de 0,7 puntos".
El
deterioro de las condiciones locales fue compensado por un nuevo avance de los
factores externos, que mejoraron 1,7 puntos con respecto a junio, impulsados
por la menor volatilidad de las monedas emergentes, una mejora en la liquidez
global y un aumento en la inflación esperada en Estados Unidos (donde una
inflación muy baja puede amenazar la estabilidad financiera).
Las
condiciones financieras muestran una mejora sustancial de 45,8 puntos con
respecto a un año atrás. Frente a julio de 2016, el 90% de la mejora anual se
explica por las condiciones externas, que avanzaron 40,8 puntos en el último
año. En ese sentido, Ritondale sostuvo: "En el último año, toda la mejora
vino por las condiciones externas. A nivel local, las mejoras por la salida del
cepo ya terminaron. Es difícil que las condiciones locales sigan avanzando por
las mismas variables que ayudaron en el último año y medio. Mas bien, uno
debería esperar que esos ítems se mantengan estables. El alza en el ICF debería
venir por una baja en la inflación y en las tasas nominales, acompañada por una
menor devaluación esperada".
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