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Por Carlos Burgueño - El Gobierno llegará a las
elecciones más tranquilo, al menos en lo que tiene que ver con el índice de
inflación de julio. Al menos podrá decir que el mes pasado no hubo "pass
through" del alza del dólar a los precios. Según los datos que ayer
informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), el Indice de
Precios al Consumidor (IPCn)) subió el mes pasado un 1,7%, muy por debajo del
promedio del 2,1% que habían anticipado las consultoras privadas. También se
ubicó en un nivel inferior al 2,2% que el oficialismo se había impuesto como
porcentaje límite para definir que el incremento del dólar durante julio se
trasladó a los precios de los productos de consumo masivo. En el año el
acumulado se ubica ahora en un 13,9% y esperanza al Gobierno que el dato final
se acerque a un 20%, un nivel superior al 17% original presupuestado por el
macrismo para este año pero lejos del 25% que en algún momento del primer
trimestre amenazó con alcanzar el alza de precios.
Si bien el dato de julio es alto, es menor de lo que esperaba el Gobierno y los
mercados, y continúa ubicándose por debajo del 2%, el límite que el oficialismo
quiere manejar hasta diciembre. Además de, obviamente, ayudar al oficialismo a
llegar a las PASO con un problema económico menos que explicar a horas de la votación.
El dato de julio es más alto que el registrado en enero (1,3%), mayo (1,3%) y
junio (1,2%), pero inferior al 2,5% de febrero, 2,4% de marzo y el 2,6% de
abril. Según el análisis oficial el dato de la inflación del mes pasado estuvo
más influenciado por el incremento de los combustibles decidido por el Gobierno
para comienzos de agosto, que por los movimientos de la divisa norteamericana.
Para el análisis del Ministerio de Hacienda de Nicolás Dujovne este aumento del
5% en promedio de las naftas afectó en no menos del 1% al indicador final.
Incluso dentro del "ala política" (especialmente los candidatos que
deben presentarse el domingo), se protestaba a mediados de mes por la fallida
oportunidad de aplicar el incremento que inevitablemente incluiría en los
precios en un mes cuya publicación del IPC sería conocida a cuatro días de la
votación.
Ahora el Gobierno espera que en agosto también el IPC tenga un alza de menos
del 2%, aunque tendrá que reconocer que este mes el traslado del dólar a los
precios fue más importante que en julio. Según el organismo que maneja Jorge
Todesca la suba de julio estuvo impulsada por alzas en los rubros salud,
vivienda y transporte, y acumuló en los primeros siete meses un alza del 13,8%
contra el 14% de los relevamientos privados. En el gran Buenos Aires la
inflación anualizada se ubicó en julio en un 21,5%, contra el 22,9% de las
consultoras. De acuerdo con las regiones, la variación mayor en julio se
registró en la zona pampeana con un 2%, seguida por Gran Buenos Aires, 1,7%;
Patagonia, 1,5%; el noroeste y Cuyo, 1,4%; y el noreste, 1,3%.
Según la estadística oficial, el rubro alimentos y bebidas, que más incidencia
tiene en la población de menos recursos, creció el 1,1% y el dato llamativo fue
que prendas de vestir y calzado tuvo una deflación del 1,2%, por el comienzo de
las liquidaciones. Entre los rubros que más subieron en julio se ubicaron:
recreación y cultura con el 3,6% (que comprende turismo); Salud, 3,3% (por la
suba en prepagas) y bebidas alcohólicas y tabaco, 3%.
En tanto que restaurantes y hoteles experimentó una suba del 2,6%; equipamiento
y mantenimiento del hogar, 2,4%; transporte, 2,2%; vivienda, agua y
electricidad, 2%; comunicación, 0,9% y Educación, 0,8%.
El ente oficial que conduce Jorge Todesca indicó que la inflación núcleo -que
excluye los precios de los bienes y servicios estacionales y regulados- con el
1,8% se ubicó levemente por encima del promedio y acumula en 7 meses un alza
del 12,6%.En julio, en la región metropolitana, se registraron aumentos en los
precios de la leche fresca entera (2,7%) y manteca (3,4%); en lechuga (11%),
mientras se registraron retrocesos en tomate (17,3%), naranja (3,2%) y limón
(4,3%). Otros aumentos relevantes fueron café molido, 4,3%; sal fina, 4,2%;
agua con gas, 4,1% y vino común, un 3,5%.
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