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Por Alfredo Sainz -
Al segundo semestre ahora lo llaman 2018. En julio, las ventas de productos de
la canasta básica mostraron una marcada desaceleración en la caída, pero
volvieron a cerrar con una baja interanual en unidades, y la mayoría de los
empresarios y analistas confía en que la recuperación del consumo sólo se verá
hacia fin de año o principios del próximo.
Según el
relevamiento de la consultora Scentia, la venta de artículos de primera
necesidad (alimentos, bebidas, tocador y limpieza) cerró el mes pasado con una
baja interanual del 2,5%, y suma más de veinte meses con números negativos.
"Hay señales de cambio de tendencia, no sólo porque la caída interanual se
está desacelerando, sino también porque por primera vez en muchos tiempo en la
medición contra el mes anterior, julio muestra un incremento del 4,4% en las
ventas", destacó Osvaldo Del Río, director de Scentia, que ayer presentó
su relevamiento de las ventas en Conal, el encuentro que reúne a los grandes
supermercados mayoristas.
"Julio es el
quinto mes consecutivo de desaceleración, y creo que en un par de meses van a
empezar a aparecer los primeros índices sin caída en las ventas, con lo cual un
buen escenario para 2017 sería terminar el año con una baja del 2% en
consumo", explica Del Río.
En Scentia señalan
que para ver una recuperación marcada del consumo habrá que esperar hasta 2018.
"Al año próximo lo vemos con una nueva base y una suba de uno o dos puntos
en el consumo. Igualmente, la clave es lograr un crecimiento sostenido y no
repetir los grandes saltos de otros años, que después no se podían mantener en
el tiempo", explica.
Según datos
presentados en Conal, en el acumulado de los primeros siete meses del año, las
ventas de la canasta básica registraron una caída del 4,4%, con una baja
generalizada en todas las categorías, con la única excepción del rubro bebidas
alcohólicas, que en lo que va de 2017 muestra una llamativa suba del 1,9% en
las ventas. "La recuperación de las bebidas se explica básicamente por la
categoría cerveza, que venía muy golpeada en 2016", explicó Del Río.
La contracara del
desempeño de las bebidas con alcohol son algunas categorías de alimentos que
muestran bajas superiores al 5%, como perecederos y productos para el desayuno.
En el último caso, el mal desempeño de la categoría se explica por la pobre
performance del rubro lácteos, que se vio afectado por los problemas de SanCor
y los faltantes de productos en las góndolas.
La percepción de
que la recuperación del consumo todavía no llegó es compartida por los
mayoristas, que son, sin duda, los grandes ganadores de la recesión que
enfrenta la economía argentina en los últimos tres años.
"El mercado se
está estabilizando y se reduce la caída, con un mejor impulso en los últimos
dos meses", destacó Alberto Guida, presidente de Cadam, la cámara que
reúne a los supermercados mayoristas. "La sensación es que lo peor ya
pasó, aunque todavía estamos un 5% por debajo en volumen", reconoce Lucio
Di Santo, presidente del mayorista rosarino MicroPack. "Confiamos que en
2018 se va a mostrar una recuperación del consumo", agregó Di Santo.
"La verdad es
que todavía no vemos una mejora de la demanda y continúa la migración de los
consumidores de las primeras marcas hacia propuestas más económicas, como las
marcas propias de las cadenas y las segundas marcas", señaló el director
comercial de una las cadenas mayoristas líderes.
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