|
Por Jorge Herrera - El tipo de cambio nominal
esperó las PASO en $18,01. Para llegar ahí acumuló, desde mediados de mayo, una
suba del 15%.
En realidad, casi sin escalas, se pasó de la amenaza de las compras de divisas
para "recomponer las reservas" anunciada por el titular del BCRA,
Federico Sturzenegger, a las desenfrenadas "ventas disruptivas" de
las últimas jornadas que insumieron u$s1.800 millones de las reservas.
Así y todo el tipo de cambio real, frente al dólar, ha recuperado los niveles
de diciembre del año pasado. Es la referencia que toman quienes deciden
atesorar y/o encarar gastos en turismo internacional. Cabe señalar que según
datos de MacroView el tipo de cambio real contra el dólar se ubicaba en 2001, a
precios de hoy, en $15,2. En el mandato de Nestor Kirchner arrancó en $32,8 en
2003 para finalizar en 2007 por debajo de $27. Bajo la gestión de Cristina
Kirchner deambuló entre un mínimo de $19,5 en 2011 y un máximo de $27,4 en
2015. En 2016 se ubicó en $18,7, o sea, al 3,7% por encima del nivel actual.
Según Ferreres y Asociados el tipo de cambio real de la era Macri es de $17,2,
es decir, por debajo de los $18 actuales pero 10% inferior al del máximo del
primer bimestre de 2016. Pero al analizar la evolución del tipo de cambio real
frente a la divisa brasileña, que refleja el nivel de competitividad con las
importaciones, se observa una recuperación del 15% desde mayo pasado. Sin embargo,
sólo está un 2 a un 3% por encima del vigente en 2016. Algo similar se da al
comparar el tipo de cambio real contra el dólar correspondiente a las economías
regionales y para las industrias. Mientras que el vinculado a la Pampa Húmeda
(maíz) está en peores condiciones ya que se ubica un 20% por debajo del que
regía en 2016.
Entre los que opinan que el ajuste que experimentó el dólar en las últimas
semanas tuvo un ingrediente de incertidumbre preelectoral, destacan que se
trata de una corrección del mercado ante un valor bajo, para el mercado, del
tipo de cambio potenciado con un exceso de liquidez en la plaza financiera (la
demanda de dinero creció al 35% anual). Pero lo cierto es que el segundo
semestre, más allá de las elecciones de octubre, se perfila movido en términos
cambiarios debido a las proyecciones de la oferta y la demanda.
El clima político ayudó a la dolarización de las carteras de los inversores
locales, como es histórico en cada proceso electoral (lo que no se vio tanto a
nivel de los extranjeros) y nada indica que no se repita para las legislativas.
La sostenida demanda para atesoramiento y para turismo, más los vencimientos de
deuda pública y privada, constituyen una presión sobre el mercado cambiario que
de no mediar nuevas colocaciones de deuda externa por parte del Gobierno
nacional (además de los depósitos en dólares que aún tiene disponibles de
aproximadamente u$s4.200 millones) y que los agroexportadores aceleren la
liquidación de divisas, el mercado puede afrontar algunos sobresaltos.
Ahora bien, luego de haber comprado u$s1.100 millones para recomponer reservas,
y haber vendido u$s1.800 millones para contener el avance del dólar, el BCRA
enfrenta mañana un test con la licitación mensual de Lebac, luego de los
últimos datos inflacionarios de julio. Cabe señalar que con las ventas de
reservas el BCRA absorbió más de $32.000 millones. Expectativa por los próximos
pasos del BCRA.
|