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Por Martín Redrado - El triunfo del oficialismo en varias de las
provincias más importantes -y el inesperado empate en territorio
bonaerense- repercutirá favorablemente sobre los mercados financieros, ya
que fueron los más afectados en las últimas semanas, en particular en el flanco
de los bonos, donde la baja de los precios elevó las tasas de interés. Se
van a achicar los spreads de los títulos públicos tras haberse comportado de
manera inversa al resto de la región.
Y también en la plaza cambiaria, donde el Banco Central debió intervenir
con casi USD 2.000 millones de las reservas en las últimas semanas para reducir
la alta volatilidad de los precios del dólar que comenzó a acusar desde
mediados de mayo, pero principalmente en junio y julio. De ahí que el
dólar podría tener un comportamiento bajista, porque terminará la expectativa
que retrajo la liquidación de divisas de los exportadores agropecuarios.
Con ese escenario a la Argentina se
le abre una nueva oportunidad en el acceso a los mercados internacionales, con
reducción de la tasa de Riesgo País -llegó a subir hasta 450 puntos
básicos-, pero podrá volver a la zona de 400 a partir de la esperada baja de
las tasas de interés locales.
Ese punto no es menor, sobre todo para la licitación de Lebac de este
martes con vencimientos por unos $535 mil millones, porque le quitará presión
al Banco Central para que suba la tasa, como ocurrió el último viernes en el
mercado secundario.
En cambio, en lo referente a la economía real, dependerá de la
consolidación de los resultados de las PASO en las elecciones del 22 de
octubre.
Sin duda que el triunfo del oficialismo a nivel país contribuye a darle más espacio al Gobierno para
avanzar en el diseño de las reformas que muchas veces ha anunciado pero que
nunca terminó de darle forma, como en los planos laboral y tributario,
para poder mejorar la competitividad de la producción nacional a través de
condiciones favorables para la inversión productiva y la generación del empleo.
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