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Por Andrés Sanguinetti - "Con
la economía levantando vuelo, todo se hace más fácil. El mercado va a
considerar que, a partir de octubre, Cambiemos tendrá más diputados y
los costos de negociar para sacar leyes fundamentales serán
más bajos”.
Esta reflexión -de uno de los
hombres de negocios más importantes del país- no sólo sintetiza el ánimo del
empresariado argentino tras los comicios de este domingo. También marca la
percepción que se ha instalado sobre las próximas elecciones del 22 de octubre.
Los ejecutivos locales aseguran
que, a partir de ahora, se inicia una etapa de la gestión de Cambiemos en
la que se consolidará la gobernabilidad.
Además, entienden que las urnas
le dieron a Mauricio Macri un voto de confianza para que pueda avanzar en
las reformas económicas e impositivas prometidas.
Estiman que, transcurridas las
elecciones de octubre, el contorno de lo que viene será mucho más nítido, ya
que el reparto de poder emanado de las PASO no tendrá demasiadas variaciones a
nivel nacional.
Los ejecutivos consultados
por iProfesional también apuestan a que en los próximos dos años (que
le quedan a la actual gestión) el país ingresará en una etapa de mayor
estabilidad, acompañada por la consolidación de números positivos que
ya muestra la economía.
Sumado a ello, pronostican
una inflación en baja y un Banco Central con más
posibilidades de aplicar su régimen de "flotación" del tipo de
cambio, dentro de un contexto regional e internacional algo más
alentador.
Aseguran que Cambiemos se
verá favorecido por la fragmentación de la oposición,
por el aglutinamiento del kirchnerismo sólo detrás de CFK y, además, destacan
que contará con el apoyo de un grupo fuerte de gobernadores.
Por el lado gremial, auguran
un contexto más calmo, en la medida en que haya "brotes
verdes" en el empleo y consumo, si se logra recuperar el
poder de compra del salario.
De todos modos, advierten que
el Gobierno -más que nunca- no debería descuidar las reformas tributarias y
laborales previstas, ya que esto otorgará un fuerte estímulo a las nuevas
inversiones.
A la espera del "efecto
derrame"
En la lista de los optimistas se
encolumna el sector supermercadista, uno de los más golpeados durante el
último año por la caída en ventas y del poder adquisitivo de sus
clientes.
Fuentes de la Asociación de
Supermercados Unidos (ASU) interpretan que los resultados electorales
dejaron un escenario positivo que favorece la gobernabilidad y la
estabilidad, tanto social como económica.
Predicen que se dará una
reactivación que, a su vez, permitirá mejorar los números del sector. Esto
abrirá más posibilidades de reflotar planes de inversión,
si bien este proceso no se dará de modo inmediato.
"El cambio en las reglas
políticas de juego tras las PASO y las incipientes mejoras observadas en la
economía hacen pensar que llegarán tiempos mejores para el
consumo", agregan desde la entidad empresaria que representa a las grandes
cadenas de supermercados del país.
"El clima de optimismo
repercutirá en la actitud de los consumidores", aseguran
desde la ASU.
Desde Molinos Río de la Plata
califican a los resultados de las PASO como "una bocanada de aire fresco"
para el clima de negocios, si bien aclaran que las inversiones siempre
se planean a largo plazo y no están atadas a los resultados
electorales.
"Los comicios del
domingo mejoran las perspectivas para reflotar los planes
de expansión, de la mano de una eventual recuperación del consumo",
añaden.
En igual dirección opina Javier
Goñi, CEO del Ingenio Ledesma, para quien las PASO dejaron "un buen
resultado, dentro de lo esperado en Buenos Aires pero con importantes señales
de un cambio en San Luis, Córdoba y La Pampa, por ejemplo".
En su visión, el mensaje de las
urnas fue claro: "Basta de la vieja política. Esto es bueno para
las inversiones, ya que confirma que los argentinos quieren seguir con
el cambio".
Goñi señala que, de no aparecer
"cisnes negros", a partir de ahora debería reforzarse la mejora en
el nivel de actividad y consolidarse todos los datos positivos de
cara a octubre. Esto, acompañado por menos inflación.
Industriales optimistas
Jaime Campos, titular de la
Asociación Empresaria Argentina (AEA), expresa que los comicios fueron
"un paso fundamental para consolidar la
República".
El empresario agrega que
"a partir de ahora se vislumbrarán muy buenas perspectivas para
la economía", con datos de varias ramas de actividad que ya lo
comprueban, como la construcción, venta de autos, inmuebles -entre
otros- junto con el fuerte empuje de la obra pública.
Desde Mercedes Benz su
vocero, Gustavo Gastagnino, considera "más que positivos" los
resultados logrados por el Gobierno.
"Somos muy
optimistas para las elecciones de octubre, ya que Cambiemos puede mejorar
su posición en el Congreso, y eso es una señal muy buena para la
economía", expresa.
En el sector autopartista las
opiniones son similares a las de los voceros de las automotrices.
Una de ellas es la de Juan
Cantarella, titular de la Asociación de Fábricas Argentinas de Componentes
(AFAC): "Hubo un voto de confianza, reflejo de que una
parte importante de la sociedad quiere ir a un país normal".
Afirma que "lo que va
a favorecer a las inversiones serán la reforma impositiva
-que quite el pie de encima a las fuerzas productivas-, sumada a la laboral,
que modernice la forma de organizar equipos de trabajo en empresas y áreas gubernamentales".
Este ejecutivo pronostica que
"todos estos avances irán cobrando forma a partir de octubre”.
Desde la Unión Industrial
Argentina (UIA) también el optimismo es muy notorio.
Su vicepresidente, Daniel Funes
de Rioja, titular de la Cooperativa de Productores Alimenticios (Copal), indica
que las sensaciones que han dejado los resultados electorales son "tranquilidad
y normalización".
El directivo interpreta que las
PASO reafirmaron un nuevo estilo de hacer política, como también la
inclusión en un mundo mucho más inteligente.
En su visión, la iniciativa
privada tendrá más chances de crecer, de modo tal que (si la
tendencia se convalida en octubre) "la señal de aliento será
clara en el sentido de mantener el actual proceso, que busca
revertir el estancamiento de los últimos años".
Para los empresarios, el escenario de
octubre será para el macrismo aún mejor que el de agosto, ya que la
actividad en varios sectores mostrará señales más claras de
recuperación.
En este sentido, algunos
estiman que la economía estará creciendo en torno al 4% hacia
fin de año.
Desde la consultora
Econométrica, dirigida por Mario Brodersohn, auguran que ese mayor nivel de
actividad posibilitará a la vez generar más empleos privados.
En el agitado mundo de
las telecomunicaciones, los players más importantes también vislumbran
una consolidación en el repunte de sus negocios, tras
la mejor performance que ya se viene evidenciando desde junio.
Al igual que el resto de los
empresarios, los ejecutivos de las "telcos" predicen que octubre será
incluso más favorable para los candidatos de Cambiemos.
"Esto va a ser así no sólo
porque la economía mostrará fuertes señales de recuperación.
También, porque las alternativas políticas mostradas en las PASO -como la de
Massa y Randazzo- no despiertan mucho entusiasmo. Habrá, entonces, una migración de
buena parte de esos votos al espacio de Cambiemos",
ejemplifican.
En el mundo energético,
las visiones se parecen a las del resto de los directivos de otros sectores
empresarios del país.
"Baja el dólar, suben los bonos y
la sensación es de mayor confianza, más certeza de que el populismo no
volverá a gobernar y que en 2018 habrá más inversiones", asegura Alejandro
Macfarlane, titular de Camuzzi Gas Pampeana y ex CEO de Edenor, propiedad de
Pampa Energía.
Desde el holding que preside
Marcelo Mindlin también aclaran que si bien ahora el horizonte político luce
más confiable y predecible, no atan sus planes de
desembolsos a las coyunturas electorales.
"Ni las PASO ni el
resultado de octubre modifican nuestro plan de inversiones y crecimiento",
explican desde el entorno de Mindlin.
Para corroborar tal afirmación
añaden: "Esto queda demostrado con dos proyectos que estamos a punto de
inaugurar para ampliar la generación de Loma de La Lata y Pilar, con montos ya
comprometidos por u$s400 millones".
También recuerdan la apuesta
al negocio inmobiliario y al de la construcción, como la
iniciativa para levantar un emprendimiento en la zona porteña de Barrio Parque.
En otro orden, hacen referencia
al avance a paso firme en las obras licitadas y adjudicadas a SACDE, como la
del Paseo del Bajo y la del soterramiento del ferrocarril
Sarmiento.
Desde otros rubros más
golpeados por el ajuste del Gobierno -o por medidas tomadas para favorecer el
ingreso de productos importados-, las visiones no son tan optimistas.
Uno de estos casos es el de
la industria textil. Jorge Sorabilla, presidente de la Fundación Pro
Tejer, advierte que "dos terceras partes del país no
eligieron a Cambiemos porque quieren que ajuste su política
económica".
Según su mirada, "el
crecimiento y la generación de empleo vendrán cuando la industria nacional
tenga rentabilidad y opere con un nivel de capacidad instalada 20 puntos
superiores al actual".
Algo de esto último parece
haber empezado a cambiar, si se toman en cuenta los datos del monitor
provincial que elabora Fundación IERAL.
Esas cifras dan cuenta de que
varias provincias y regiones ya presentan un nivel de actividad entre 4%
y 5% más elevado que el de la última fase de la gestión presidencial
anterior, como así también una leve variación del empleo privado.
Lo marcan para las provincias
de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe, tres aéreas con perfiles productivos
parecidos, aunque la herencia que recibió María Eugenia Vidal es mucho más
pesada.
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