|
Por Mariano Gorodisch - Hoy dejó de ser una buena noticia recibir una
carta. Extinguida la costumbre de las cartas de amor, lo más probable es que se
trate de una factura de algún servicio por vencer o bien el aviso de un
inminente aumento de precios. Eso es lo que está pasando con los bancos, que
deben avisar con al menos 60 días de anticipación antes de cualquier aumento,
de modo que el cliente tenga tiempo de cambiar de entidad. Además, deben mandar
la tabla con los costos de la competencia para que el usuario pueda ver los
valores del resto de las entidades de los productos transaccionales que se
encarecen.
El primer
"repricing" (como le dicen en la jerga financiera) fue a principios
de año, de un promedio del 20%, y esta segunda ola viene con una suba promedio
del 15% acumulativa, por lo que totaliza un 38% en al año.
Sin embargo, el banco que venía con valores más retrasados con respecto a la
competencia subirá 20% y el que venía un tanto más caro se incrementará un 10%.
En algunas entidades el impacto fue este mes, en otras será a partir de
septiembre, y otros anunciaron ahora que lo harán desde noviembre.
En ciertos casos,
los porcentajes de aumento varían según el tipo de acuerdo que se tenga: los
payroll (quienes acreditan haberes) suelen ser los más favorecidos. En función
a los consumos, también se bonifican los costos de renovación anual de las
tarjetas. Y las cajas de ahorro básicas, cuentas sueldo incluidas, son
gratuitas por norma del Central. En la página web del Central se puede ver la
comparativa de precios, donde los bancos públicos suelen ser más económicos que
los privados. "Ellos tienen una estructura de fondeo más económica, al
tener muchos planes sueldos del sector público, que nosotros tenemos que salir
a combatir con mejores tasas de plazo fijo. Aparte, ellos suelen tener las
sucursales mucho más saturadas de gente", se excusan los gerentes de
Producto de los privados.
Mejor no perder la
tarjeta de débito, porque la reposición más barata (Credicoop) sale $ 23,
contra $ 100 que cobra el Provincia. El Crediccop también es el más barato en
el uso del cajero automático de otra entidad de la misma red ($ 16,82) contra $
26,14 del Nación. Hay que tener cuidado con el uso del ATM en el exterior, ya
que cobran desde $ 56,87 en el BBVA Francés hasta u$s 13,33 en el Hipotecario.
El mantenimiento
de la cuenta corriente sale desde $ 111,32 en el Credicoop hasta más del
triple, $ 356,95 en el BBVA Francés. El talonario por 50 cheques va desde $
41,75 en el Santander hasta $ 206,67 en el Supervielle. La tasa efectiva anual,
en tanto, va desde 31,89% en el Nación hasta 95,6% en el BBVA Francés. El
paquete básico, que comprende una o más tarjetas internacionales, caja de
ahorro en dólares y/o cuenta corriente cuesta desde $ 181,5 en el Nación hasta
$ 450,84 en el HSBC.
El servicio de renovación de una tarjeta de crédito nacional va desde $
342,43 en el Nación hasta $ 997 en el Hipotecario, mientras que la
adminisitración y mantenimiento de cuenta van desde $ 64,13 en el Credicoop hasta
$ 94,38 en el Hipotecario.
|