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Por David Cayón - El presidente Mauricio Macri delegó en el ministro de
Transporte, Guillermo Dietrich, la facultad de clausurar ramales ferroviarios
en forma definitiva y levantar las vías y demás instalaciones ferroviarias.
Rieles, durmientes,
aparatos de vías y el resto de los bienes muebles que compongan la
infraestructura ferroviaria que se encuentra ubicada en el sector que se
resuelva remover, quedarán en poder de la Administración de Infraestructuras
Ferroviarias Sociedad del Estado.
Así lo determinó
en el Decreto 652/2017 publicado ayer en el Boletín Oficial. El documento lleva
la firma firma del Presidente; del jefe de Gabinete, Marcos Peña, y del propio
ministro de Transporte Dietrich.
Hasta ayer,
cualquier decisión de este tipo debía hacerse con un decreto con la firma
presidencial.
Esta situación
administrativa fue el principal argumento que esgrimió Transporte a la hora de
explicar la decisión. "No vamos a cerrar ningún ramal, es sólo para
aliviar el trámite burocrático de mínimas desafectaciones. Es una decisión
administrativa. Fue diseñado para aplicarse en casos muy puntuales, como
estaciones o vías en desuso o que van a destinarse a otras finalidades de uso
social, por ejemplo, los planes de vivienda (Procrear), la urbanización de
asentamientos o villas, nuevos espacios públicos o apertura de calles",
agregó el entorno del ministro. En ese sentido, mencionaron el tramo de vías en
desuso que hay en la estación Federico Lacroze, de la Línea Urquiza, que serán
desafectadas para abrir una calle, en el barrio de Chacarita.
Aunque desde
Transporte se quejaron porque la redacción del decreto no era clara con la
intención del mismo, el mismo lleva la firma del Presidente y del propio
Dietrich, lo que generó fuertes críticas y pedidos de informes.
La medida no cayó
bien en los gremios del sector. Todos los sindicatos afiliados en la Unión
Ferroviaria se declararon en Estado de Alerta y Sesión Permanente. "Si la
política gubernamental apunta al achicamiento del sistema ferroviario, que no
queden dudas que nos pondremos al frente de la lucha", dijo Sergio Sasia,
secretario general de la Unión Ferroviaria.
En la misma línea,
el sindicalista Rubén Sobrero advirtió que el plan es "completar la obra
que empezó Menem, con el desguace del ferrocarril con las privatizaciones de
los 90", cuando se hizo famosa la frase del ex presidente, "ramal que
para, ramal que cierra".
Para Sobrero esto
"posibilita a Dietrich a hacer desaparecer todos los ramales que crea
necesario con el único objetivo de vender sus tierras". Y dijo que van a
"salir a enfrentarlo" si toma esa decisión.
La medida también
repercutió en el Congreso. La senadora por Santa Fe María de los Ángeles Sacnun
presentó un proyecto de comunicación donde solicita al Ejecutivo que informe
"los motivos políticos, económicos y jurídicos" de la medida y pide
que se "remita los dictámenes jurídicos de los organismos intervinientes
donde se expiden acerca de la delegación en un Ministro de una facultad que el
Poder Legislativo le ha encomendado al Poder Ejecutivo a través del art. 3´ de
la ley 27.132".
Por otra parte,
días atrás el Jefe de Gabinete, Marcos Peña, presentó por escrito su informe a
Diputados y una de las preguntas del bloque Izquierda Socialista la nro 77´
sobre la cantidad de kilómetros de vías retirados de funcionamiento y
kilómetros reactivados; el Jefe de los ministros respondió que "no ha
habido variaciones en la cantidad de kilómetros de vías de ferrocarril
operativos".
En el Gobierno
aseguran que no cerrará ramales. Pero no niegan que hay algunos que quedaron
fuera del plan de inversión. Ese es el caso del Ramal C3 del ferrocarril Avia
Terai-Barranqueras que, aunque desde Transporte aseguran que no lo cerrarán,
también reconocen que no está dentro del plan de inversión del Belgrano Cargas.
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