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La cotización del dólar siguió en declive ayer en la plaza local, aunque
esa divisa volvió a recuperarse en el mundo, en buena medida ayudada porque la
licitación mensual de Letras del Banco Central les abrió la puerta a muchos
inversores -que venían huyendo del peso temerosos de las posibles consecuencias
de un traspié oficialista en las PASO- a volver a apostar por una renta que
imaginan mayor que la tasa de aumento del tipo de cambio.
El billete, que estuvo a un pasito de perforar el "piso" de
los $ 17 (tocó $ 17,01 una hora antes del cierre de la rueda, cerró a $ 17,07
para la venta mayorista, lo que supone una baja de 6,5 centavos en el día y de
67 centavos en las últimas 48 horas. Es decir, terminó a medio camino entre el
valor de cierre previo y su mínimo del día.
En tanto, su cotización para la venta al público promedió los $ 17,35,
lo que supone un nuevo descenso del 1%. "En dos días de baja, el billete
volvió a los niveles que mostraba el 6 de julio", explicó el operador
Gustavo Quintana, de PR Cambios, para dar dimensión al vuelco que tuvo el
mercado tras el cambio de expectativas.
Los operadores creen que el billete bien puede haber testeado un piso al
acercarse a los $ 17. En especial, porque el desarme de posiciones dolarizadas
pareció mostrar una pausa en la última parte de la jornada, cuando se agotaba
el plazo para presentar las ofertas para comprar Lebac.
Allí, al mermar la oferta, y sin que hubiera repuntado la demanda, el
precio del billete se reacomodó un poco al alza en un mercado que transa menos
de la mitad de lo que operaba en la semana anterior, cuando el BCRA se había
visto obligado a ser su principal abastecedor para que no se escape de los $
18. "Se realizaron transacciones por unos $ 440 millones", estimaron
en la corredora ABC, un volumen incluso 21% inferior al registrado anteayer.
Además, en el mercado tienen en cuenta otro factor. Les resuena una
frase que dejó caer el presidente Macri en una conferencia tras conocerse los
primeros resultados el domingo. "Esperamos que el dólar no baje mucho para
que los exportadores exporten", dijo al ser consultado sobre la reacción
de los inversores. De allí que creen que, ahora que perdió pruritos, esta vez
el BCRA estaría dispuesto a marcarle un piso al billete, de considerarlo
necesario.
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