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Por Esteban Lafuente - ROSARIO.- Entre
empresarios del agro y la industria hay consenso: la recesión quedó atrás y la
economía está empezando lentamente a crecer, aunque aún hay medidas que deben
tomarse para consolidar la reactivación en el mediano plazo.
Allí aparecen las menciones de factores como
la competitividad, las carencias en infraestructura, la dinámica laboral o el
déficit fiscal, ejes de un debate que interpela al Gobierno y al sector
privado.
"El agro genera el 35% del empleo en el
país a lo largo de las cadenas y tiene el aporte clave de las divisas que
permite el desarrollo de la industria", afirmó Juan Llach, en el marco del
Precoloquio de IDEA desarrollado en Rosario.
El sociólogo y ex ministro de Educación de la
Nación destacó el potencial del sector: "El mundo se abre a la Argentina
por el crecimiento en la demanda de alimentos en los países emergentes".
Para Martín Berardi, director general de
Ternium Siderar, el aumento en el nivel de actividad del campo se tradujo en
mayor demanda para la producción de su compañía. "La producción agrícola
reaccionó con dinamismo al cambio de escenario. Esta campaña está 14% arriba de
la anterior y es importante porque la producción de granos aporta alrededor del
10% del PBI", destacó.
Los últimos números del Indec, que reflejaron
un incremento del 93% de la facturación del sector de la maquinaria agrícola en
el segundo trimestre, confirman la tendencia. "Nuestras ventas en el
primer semestre estuvieron un 1% por encima de 2016, pero en el segundo
trimestre fueron un 7% mayores y en julio ya crecen al 16%", planteó
Berardi, quien sumó a la construcción y al sector de la energía, impulsado por
Vaca Muerta, como las áreas que sostienen la reactivación.
Comunión público-privada
Para el ministro de Agroindustria, Ricardo Buryaile , la
Argentina debe eliminar "dicotomías tales como pensar el campo como
opuesto a la ciudad" y la "agroindustria no como sector primario,
porque puede agregar valor. La Argentina es 6° productor mundial de alimentos y
13er. exportador. Pero pensamos ser el 9°", proyectó, y destacó que el
país superó los 30 millones de hectáreas sembradas y llegó a una cosecha de 150
millones de toneladas.
"Agro e industria no son contrapuestas,
van de la mano. En nuestro caso, el campo representa el 60% del negocio",
lo apoyó Daniel Herrero, presidente de Toyota Argentina, que tuvo a la Hilux,
fabricada en su planta de Zárate, como el vehículo 0 km más vendido de 2016 y
este año incrementará 30% la producción de esa pick-up.
Roberto Urquía, apoderado general de Aceitera
General Deheza, pidió mayor interacción público-privada para diseñar políticas
que impulsen el desarrollo de empresas que agreguen valor a la producción
agrícola. Para ello, reclamó mayor inversión en infraestructura para ganar
competitividad.
"Aquí la distancia media a puertos es
tres veces menor que la de Estados Unidos (350 km vs. 980 km), pero sólo 6% de
la producción se transporta en barcaza, frente al 61% de allá. Esa tendencia se
replica en el ferrocarril: representa el 10% del transporte de carga en la
Argentina, mientras en Brasil mueve un tercio de la producción",
ejemplificó.
Las referencias al dólar, la inflación y el
déficit fueron recurrentes. Es lo que más preocupa a los empresarios. "El
déficit fiscal es la madre de problemas como la inflación, el dólar y el
crédito. El Gobierno se ha planteado metas y es importante que las
cumpla", pidió Berardi. Por otro lado, definió como un desafío pasar de
una tasa del 16 a otra del 21 o 22% del PBI en inversión. "La que tiene
que aparecer ahora, después de un primer impulso del Estado, es la inversión
privada", admitió.
Buryaile ratificó la disposición oficial por
alentar ese despegue. "Desde enero bajarán las retenciones a la soja 0,5%
por mes para ir del 30% de hoy al 18% al final del mandato presidencial",
recordó.
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