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Por Matías Barbería - La Comisión Nacional de
Valores (CNV) está invirtiendo en una mejora de sus sistemas informáticos con
el objeto de detectar movimientos sospechosos en el mercado, como
manipulaciones de acciones y operaciones a precios diferentes a los de plaza.
La actualización incluirá, aseguran en la comisión, una mejora a la impopular
"autopista de información financiera" con la que las empresas
reguladas hacen llegar información al mercado.
La CNV terminó la semana pasada una licitación para
la actualización de sus sistemas. La empresa ganadora fue Microsoft, en lo que
será un proceso de un año con un costo de algo más de $ 25 millones. El ente
regulador de los mercados argentinos, que preside Marcos Ayerra, quiere
reemplazar el motor detrás de su autopista de información financiera, pero
además también impulsar sus capacidades de vigilancia (stock watch) e
inteligencia.
El sistema de stock watch implica el uso de datos
para detectar señales de alarma que puedan indicar la existencia de violaciones
a las normas del mercado. Por ejemplo, movimientos bruscos de valores con poco
volumen operado pueden señalar manipulaciones de precio. También operaciones
pactadas a precios muy diferentes a los que se cotizan en los mercados, y que
pueden señalar movimientos perjudiciales para terceros. También el uso de
información privilegiada. En total, hay 20 tipologías de conducta
predeterminadas que la CNV va a analizar. Tanto si investiga a un activo como a
un operador.
"Buscamos pescar problemas de conducta, sea
porque algún operador está dándole demasiada volatilidad de un valor, o porque
opera fuera de los pará-metros del mercado", comentó Ayerra en una
conversación con El Cronista.
Los cambios se empezarían a notar a fin de este
año, con algunos cambios cosméticos y de accesibilidad a la web del organismo.
La transformación de los sistemas, la simplificación de los procesos y la
aceleración de los tiempos, dicen, llegarían dentro de un año cuando se termine
con la actualización.
Uno de los puntos más engorrosos para los regulados
por la CNV es el envío de información a través de la "autopista
financiera". Las comunicaciones al regulador, publicaciones para la bolsa,
el envío de documentación necesaria para empezar a cotizar o para lanzar una
obligación negociable pasa por esa autopista que a pesar de su nombre no es
nada rápida, bastante engorrosa y, por lo tanto, impopular en el mercado.
La autopista pasará a ser bilateral: hoy es usada
por los regulados para cumplir con sus envíos y publicaciones, pero ahora
además le va a permitir a la CNV comunicar a sus regulados con valor legal.
"El objetivo es ser amigable para el usuario,
que sea fácil conectarte y más sencilla la operación. Buscamos, por ejemplo,
bajar el proceso de aprobación de una nueva emisión. Hoy, el proceso para
aprobar una emisión de un bono de una empresa que sale al mercado por primera
vez toma seis meses. Son cosas que podemos mejorar exponencialmente, según
creemos. Incluso aspiramos a aprobar prácticamente de inmediato a los emisores
frecuentes, para que puedan aprovechar ventanas de mercado", dijo Ayerra.
¿Cuáles son las conductas que más vigilancia
necesitan hoy en el país?
Más que nada, la manipulación de precios. Que operadores le generen una
volatilidad excesiva a un activo, es algo que nos ha hecho suspender la
cotización de algunas acciones en el pesado. Otra es la operación a precios muy
distintos a los de mercado, que generalmente se hace en mercados over the
counter. Por último, está el front running, que es cuando un operador imita los
movimientos de otro más grande, algo que suele indicar el uso de información
privilegiada. Los dos primeros son los más comunes, creemos nosotros.
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