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El Banco Central decidió ayer endurecer aún más su
política monetaria y dejar en claro que no dejará ningún margen en su pelea contra
la inflación. El organismo salió a intervenir en el mercado secundario en el
que se negocian diariamente las Lebac, con fuertes ventas en los plazos más
largos. Salió a colocar $11.500 millones y, con esto, las tasas de interés
aumentaron hasta 70 puntos básicos y quedaron en un máximo del 27,35% anual en
los vencimientos de entre cinco y nueve meses.
El objetivo de Federico Sturzenegger es mostrarse implacable ante la inflación.
Al funcionario le preocupa que sigan altas las expectativas del mercado sobre
la evolución de los precios y más aún que las últimas mediciones de alta
frecuencia hayan registrado la persistencia de un elevado índice
"núcleo" (el que excluye los bienes y servicios regulados y
estacionales).
"El Banco Central reconoce con esto el problema de que, a pesar de que
subía las tasas cortas, no había efecto sobre las expectativas de inflación.
Ahora decidió tener una política notoriamente contractiva", comentó el
portfolio manager de Consultatio Asset Management, Belisario Álvarez de Toledo.
"Lo que se ve ahora es que el sendero de baja de tasas va a ser mucho más
bajo y lento de lo que se pensaba inicialmente", agregó.
El segundo efecto que tendrá la intervención de estos días del Banco Central en
el mercado de Lebac, será la extensión de sus vencimientos de deuda. El
organismo optó por aumentar las ventas en los plazos más largos para lograr que
los inversores empiecen a ver en ellos más atractivo desplazarse con más
agresividad.
Con todo, tanto los funcionarios como los analistas del mercado se esfuerzan
por aclarar que sólo se trata de un efecto secundario dentro de un plan más
integral y focalizado contra la inflación. "No se ve que hoy el BCRA tenga
tanto problema en acumular muchos vencimientos en un día; lo que parece que intentan
mostrar es que tienen un fuerte compromiso para frenar la inflación",
completó Álvarez de Toledo.
Para algunos, la tendencia del BCRA de subir las tasas de los vencimientos
mayores a 5 meses, tomada en un contexto en que el mercado ya empezaba a mirar
los plazos más largos, no durará demasiado. Por el contrario, alimenta la
expectativa de que, en poco tiempo y baja de inflación mediante, podría
finalmente iniciarse el esperado "ciclo bajista" en la tasa de
referencia (la de pases a 7 días): "En cuanto a la tasa de política
monetaria, mantenemos nuestras proyecciones y seguimos viendo como escenario
más probable que el primer recorte se produzca recién en octubre (sujeto a la
publicación de los próximos datos de inflación). Para fin de año estimamos que
la tasa de política se ubicará en 24%", comentaron ayer los economistas de
la consultora Econviews. El dato de inflación oficial de agosto, que recién se
conocerá en 15 días, podría dar la señal definitiva sobre el rumbo que tomará
en adelante la política monetaria.
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