El dólar recuperó terreno con firmeza frente al euro y ahondó en sus máximos de los últimos dos meses después de que el último informe mensual del Banco Central Europeo (BCE) confirmara que el ritmo de crecimiento de las principales economías del Viejo Continente sigue siendo moderado. El dólar se vio fortalecido por la revisión al alza de las previsiones de crecimiento del FMI para la primera economía mundial. El billete verde llegó a situarse por debajo de la cota de 1,28 unidades por euro, rozando los mínimos de lo que va de año. El BCE confirmó en su último informe mensual que la economía europea no ofrece síntomas de que vaya a acelerar su crecimiento en los próximos meses, en los que la inflación permanecerá por encima del objetivo fijado por la entidad emisora, el 2%.
Mientras, las perspectivas de subida de tipos de interés en EEUU es clara. El precio oficial del dinero seguirá incrementándose, aunque al ritmo moderado que se ha llevado a cabo hasta ahora. En cambio, el BCE no lo hará en los próximos meses y puede que en todo lo que queda de año.
Algunos analistas también señalan que el euro se ha visto bajo presión después de conocerse que el referéndum para la aprobación de la Constitución Europea en Francia podría tener resultado negativo, lo que podría añadir incertidumbre sobre la situación en Europa.
Además, el dólar se vio reforzado por las cifras de peticiones semanales de subsidios por desempleo, que experimentaron su segundo descenso consecutivo, aunque el dato de inventarios del Departamento de Comercio fueron peores de lo esperado por los analistas.
La fortaleza del dólar también quedó reflejada en su cruce frente al yen, con el que logró su mayor revalorización en las últimas cuatro semanas. La divisa japonesa se fue por encima de la cota de 108 unidades por dólar. La situación de la economía japonesa tampoco es la mejor. Además, el FMI también rebajó levemente sus previsiones de crecimiento para la economía nipona.