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Por Claudio Zlotnik - En el Palacio de
Hacienda no se resignan. Están convencidos de que el consumo masivo luce mejor que hace un año,
más allá de que las mediciones de consultoras privadas -también del INDEC-
muestren lo contrario.
Son varios los funcionarios que creen que ese rojo que
exhiben las cifras vinculadas con los niveles de compra de una gran
mayoría de productos persiste, pero es menos intenso que antes.
Las últimas estadísticas del organismo oficial
dieron cuenta de que las ventas en supermercados registraron en junio
una caída del 1,2% contra igual período de 2016, mientras
que en shoppings esa baja fue del 5,1%.
Las consultoras que se especializan
en consumo masivo también hacen referencia a números
negativos.
Una de ellas es Scentia, que relevó la
comercialización de artículos de primbera necesidad (alimentos,
bebidas y artículos de tocador y limpieza) y observó en julio una contracción del 2,5%,
acumulando así 20 meses de retroceso.
Sin embargo, en el Gobierno no terminan
de creer en estos diagnósticos.
"El mecanismo que usa el INDEC para
medir las ventas de varias categorías de productos quedó muy desactualizado",
afirma a iProfesional una importante fuente del Ministerio.
Es más, está convencido de que, "a esta altura ya
no sirve para tomarle la temperatura al consumo popular".
El propio Nicolás Dujovne opina en igual sentido:
"Estamos confundiendo ventas en supermercados o shoppings con consumo. Y no es lo mismo, ya que en todo el mundo ha cambiado
el modo en que se comercializan los productos".
"Por ejemplo, se viene dando un gran
crecimiento de los canaleselectrónicos (Internet), como también de
los mayoristas y comercios de cercanía. Todo esto no lo muestra
la encuesta de supermercados y shoppings", completa.
El ministro de Hacienda patrocina la idea de que
los canales de venta ya no son los de antes y que, en consecuencia, las estadísticas del
organismo oficial no reflejan una parte de la realidad.
En este sentido, la consultora BigData Corp reveló
recientemente un dato -a partir de un estudio solicitado por PayPal- que avala
la postura del funcionario: hoy día ya existen cerca de 38.000 comercios
virtuales.
En tanto, según la Cámara Argentina del Comercio
Electrónico (CACE), el comercio electrónico movilizó cerca de $102.000
millones el año pasado (50% de crecimiento).
Estos guarismos no hacen más que reflejar cómo
viene siendo el avance de Internet en la vida cotidiana,
como así también la mayor confianza de los argentinos para adquirir
bienes y servicios por la web.
Pero esta es sólo una parte. La otra tiene que ver
con el cambio en el mixde canales en el caso de las compras
presenciales. Es decir, de la concurrencia del público a los establecimientos
físicos.
Y aquí es donde entran a tallar fuerte las visitas
a los mayoristas, como Vital, Diarco, Yaguar, Maxiconsumo o Makro.
También, el mayor protagonismo de las tiendas de descuento y
autoservicios.
El Gobierno no quiere quedarse de brazos cruzados y
con la percepción de que la forma de medir del INDEC quedó "vieja",
sino que buscará actuar en consecuencia.
Según confiaron a iProfesional altas
fuentes, el primer paso será rubricar un convenio con Mercado Libre,
la plataforma de Internet más utilizada por los argentinos para
efectuar transacciones online.
De este modo, buscará incorporar en
las mediciones oficiales un segmento del mercado que, por ahora,
permanece excluido.
Las conversaciones con Mercado Libre ya están en
su etapa final, con el punteo de algunas condiciones de
confidencialidad que deberán cumplimentar ambas partes.
Por tener oferta pública en Wall Street, la
compañía debe ajustarse a los estrictos controles de la SEC (Securities
and Exchange Commission), ente que regula el mercado en los Estados Unidos.
No es el único paso que los funcionarios darán para
"aggiornar" las mediciones: a partir del próximo año, el INDEC publicará
las estadísticas vinculadas con las compras en canales
mayoristas.
De hecho, ya hubo encuentros con representantes del
sector para que compartan sus datos de facturación.
El
peso del comercio electrónico
Para confrontar los números del organismo oficial con el de consultoras que
testean en los supermercados, el jefe de Asesores del Palacio de Hacienda,
Guido Sandleris, elaboró una serie de "indicadores líderes".
La misma guarda cierto parecido con una de EE.UU.,
que da cuenta del comportamiento de distintos sectores de la economía
ligados al consumo.
La diferencia es que allí ese índice es oficial,
no así en la Argentina, al menos por el momento.
Para elaborar ese indicador líder, Hacienda realiza consultas a cámaras
empresarias y toma en cuenta distintas señales de la economía real:
despachos de cemento, ventas de motos y de autos,
escrituras, entre tantos otros.
Además, hay comunicaciones frecuentes con las
consultoras privadas que testean el consumo en nichos a los que no llega el INDEC, como los
súper mayoristas y el comercio electrónico.
En simultáneo, la secretaría de Comercio, dirigida
por Miguel Braun, ya puso en marcha el "Consejo del Consumo".
Está integrado por las firmas especializadas AC
Nielsen, Consultora W, Kantar Worldpanel, Scentia y GFK.
El notorio cambio en el comportamiento de los
consumidores llevó a Scentia a investigar el tamaño del e-commerce y
a consignar los datos en un pormenorizado informe.
El documento, al que tuvo acceso iProfesional,
revela que en la Argentina el comercio electrónico movió alrededor
de u$s7.000 millones el año pasado.
Es decir, el equivalente al 14% de
lo que mueve en toda América Latina.
Asimismo, según el informe que Mercado
Libre presentó ante la Bolsa de Nueva York, en su portal se efectuaron
transacciones por un total de u$s2.503 millones.
Esta cifra, expresada en moneda local, equivale
a $38.000 millones al tipo de cambio promedio de 2016, sin contar
ventas de vehículos e inmuebles.
Hay otro dato que permite tener una idea de la
creciente injerencia del comercio electrónico sobre
el consumo global: el año pasado, la facturación de Mercado
Libre equivalió al 15% del total registrado por las cadenas de
supermercados.
Por cierto, esta compañía acapara la tercera parte
del e-commerce de la Argentina, y nada indica que tenga un techo de crecimiento
a la vista.
De hecho, para 2017 prevé una expansión del
total de operaciones cercana al 45% en pesos.
Esto explica por qué el Gobierno quiere apurar
un convenio con la firma e incluir sus datos en
las estadísticas oficiales.
El comercio electrónico en el país
se viene expandiendo a pasos muy acelerados. Tal es así que la
facturación el año pasado creció 38% respecto de 2015, año en el que
ya había aumentado 40% con respecto a 2014.
Sin embargo, la relación con el comercio minorista
tradicional es todavía pequeña: en la actualidad representa apenas el 2,3% del
total.
Este porcentual se ubica por debajo del de Brasil,
donde la penetración alcanza al 3,6%. En tanto, el promedio de América
Latina ronda el 2,6%(tres décimas por encima de la inserción en
Argentina).
"Hay un largo camino por recorrer, pero
debemos comprender este fenómeno desde ahora para estar atentos a lo que
viene”, señala en diálogo con iProfesional, Osvaldo del Río, director de
Scentia.
Hasta hace poco, muchos creían que el e-commerce se
limitaría a la venta de productos electrónicos. Sin embargo, los productos
de la canastabásica también vienen ganando protagonismo en las
transacciones.
Esto queda corroborado por el accionar de las
cadenas de supermercados, como Walmart o Jumbo, que destinan un
día a la semana para ofrecer rebajas vía web para fidelizar
clientes.
De la investigación de Scentia se desprende el
ranking de preferencias de compras por rubro:
- Electro: 43%
- Libros, celulares y herramientas:
25%
- Ropa: 21%
- Muebles: 9%
- Viajes: 5%
Hay, incluso, algunos rubros que vienen
desarrollándose a tasas superiores al 100% anual.
Así lo destaca la segunda edición de "Stockeate",
una iniciativa orientada a vender artículos de consumo masivo en bulto, bajo una modalidad idéntica
a la de los mayoristas pero sólo por Internet.
Las categorías que muestran los principales
repuntes son:
- Cuidado del hogar: 190%
- Cuidado personal: 165%
- Alimentos y bebidas: 74%
- Artículos para Mascotas: 58%
Todas presentan subas muy superiores al
crecimiento previsto por Mercado Libre para este año (45%).
Discriminación
estadística
La magnitud de los números lleva a los funcionarios a apurar el acuerdo con
Mercado Libre. A la vez, monitorean de cerca el comportamiento de otros
segmentos, como las adquisiciones en canales mayoristas.
Hasta hace poco, eran visitados casi exclusivamente
por los dueños y encargados de autoservicios y almacenes
barriales para abastecerse. Ahora, en cambio, sus salones están abarrotados
por compradores minoristas. En especial, los viernes y sábados.
Se trata de un público que, desde la década del
‘90, había sido absorbido por las cadenas de supermercados y que
últimamente mudaron sus compras a este tipo de
establecimientos.
La expansión de estas grandes superficies ha sido
notable, si bien el fenómeno es muy reciente: de acuerdo con la consultora
especializada Kantar WorldPanel, en 2013 ese canal concentraba el 4,4% de
las ventas globales del consumo masivo.
Tan sólo cuatro años después, ese
porcentual se elevó a más del doble:9,3%.
Así, los mayoristas duplicaron su inserción en
la comercialización de lácteos, productos de almacén, bebidas y artículos para
el cuidado personal y del hogar.
Esta "falta de representatividad"
estadística tiene -según el Gobierno-, implicancias políticas, ya que deja
de lado la parte, si bien minoritaria, más dinámica del consumo.
Por eso mismo, los funcionarios ya están trabajando
para incorporar las nuevas tendencias a sus mediciones regulares.
En la misma línea, entienden que las compras
por Internet, poco a poco, irán dándole otro color al rojo que colorean
las ventas en shoppings y supermercados.
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