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Por Martín Kanenguiser - Los bancos de Estados Unidos empezaron
a exigirles a sus clientes extranjeros su identificación fiscal para chequear
si las cuentas están declaradas en sus respectivos países. Así figura en el
nuevo formulario W-8BEN, que deben completar todos los clientes con cuentas
bancarias en ese país. Se trata del
"Certificate of Foreign Status of Beneficial Owner for United States Tax
Withholding and Reporting (Individuals)", revisado en julio pasado. Sería el
certificado de retención e información de impuestos para titulares extranjeros
de cuentas bancarias.
En la primera parte se requieren los datos de identificación del
beneficiario final, y junto con los datos tradicionales se agregó la leyenda
"foreign tax identifying number", es decir, el número de
identificación fiscal para los no residentes en Estados Unidos. En el caso de
la Argentina, es el CUIT. El formulario lo genera el Internal Revenue Service
(IRS) del Departamento del Tesoro.
Esta exigencia se enmarca en las medidas de transparencia y lucha contra
la evasión adoptadas por el IRS. Una de estas medidas es la ley
"Fatca", que obliga a todos los bancos del mundo a informar las
cuentas de los residentes de Estados Unidos. En este sentido, algunos países
aportan estos datos en forma unilateral, mientras que otros han negociado
acuerdos de intercambio recíproco (modelo IGA).
Una nota del formulario W-8BEN dice: "Si usted es residente de una
jurisdicción socia del Fatca... cierta información puede ser provista a la
jurisdicción de residencia fiscal".
Dos fuentes del sistema financiero local y un tributarista indicaron
a LA NACION que este nuevo pedido se enmarca en la estrategia de Estados
Unidos de cooperar, con sus tiempos y condiciones, con la transparencia
financiera global.
Cabe recordar que ese país aún no ratificó su firma en el convenio de
intercambio multilateral de información tributaria de la OCDE, que firmaron 100
países, entre ellos la Argentina. Por este acuerdo, la AFIP comenzará a recibir
información de las cuentas de los argentinos desde 48 territorios, entre ellos
Seychelles y Cayman.
Desde el año próximo, esta información también será aportada en forma
anual por Suiza y Uruguay, entre otras plazas financieras. Esta información es
clave para el control posterior al blanqueo que comenzará a hacer la AFIP, para
cruzar los datos del régimen de sinceramiento fiscal con las declaraciones
juradas de los contribuyentes de 2016.
En este sentido, en el mercado financiero hizo bastante
"ruido" la información publicada anteayer por el diario Página 12,
que difundió una lista con algunos de los contribuyentes que entraron al
blanqueo que terminó en marzo pasado.
Esta información está protegida por el secreto fiscal, a tal punto que
la mayoría de los agentes de la AFIP ni siquiera tienen acceso a esos datos
cuando realizan sus inspecciones.
Por esta razón, algunos asesores impositivos del sector privado esperan
alguna reacción por parte del organismo tributario, sobre todo en vísperas de
la recepción de la primera tanda de información del acuerdo de la OCDE y en
medio de las negociaciones con Estados Unidos para firmar un acuerdo bilateral
de intercambio fiscal.
Al respecto, no se descarta que el organismo que conduce Alberto Abad ya
haya iniciado una investigación para determinar el origen de la filtración y
proteger a los contribuyentes que ingresaron al blanqueo de capitales.
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