|
Por Francisco Jueguen - La reforma tributaria fue
presentada ayer en una función reservada. La cita, en el Salón de los
Científicos de la Casa Rosada, fue sólo una avant première del
proyecto estrella, que el Gobierno estrenará tras las elecciones y que fue
presentado por Nicolás Dujovne, ante las miradas de la primera plana del equipo
económico y de Mauricio Macri.
El "borrador" exhibido ayer tiene 200
páginas, viene trabajándose desde hace seis meses y busca ser compatible con la
necesidad del Gobierno de obtener "solvencia" fiscal y
sustentabilidad en la relación con las provincias con las que Dujovne ya cerró
(no con todas) un acuerdo para enviar una nueva ley de responsabilidad fiscal
al Congreso. La otra cara de reducir impuestos es, en
rigor, la baja del gasto.
Nadie conoce aún los detalles de la reforma fiscal.
Ayer los funcionarios que vieron el primer draft apagaron sus
celulares tras la reunión. Nadie quiso hablar. La Unión Industrial Argentina
(UIA), en tanto, conocerá algunos detalles hoy al mediodía, cuando almuerce con
el ministro de Hacienda. En el último Consejo de las Américas, realizado en el
hotel Alvear la semana pasada, Dujovne anticipó que antes de fin de año la
iniciativa será enviada al Congreso y dio pistas sobre la gradualidad de ésta.
Habló de cinco años. Por otro lado, afirmó allí que habrá impuestos que serán
reducidos y otros, eliminados. "La Argentina tiene un sistema tributario
desordenado y volátil", contaron ayer cerca del ministro. "La idea es
ir a un sistema más efectivo, equitativo y sostenible", señalaron, y
agregaron: "Fue una reunión de trabajo. Nicolás volvió a presentar los
lineamientos un poco más detalladamente. Hubo debate y se llegó a algunos
acuerdos". La fuente no quiso explicitar cuáles. "No vamos a hablar
antes de las elecciones. Sin tener una reforma completa no tiene sentido",
se excusó.
La discusión, entre otros puntos, tocó el futuro de
Ingresos Brutos y el impuesto al cheque, temas que serán debatidos con las
provincias, no sin antes definir la ya mencionada ley de responsabilidad
fiscal, el presupuesto 2018 y el conflicto entre las provincias y Buenos Aires
por el Fondo del Conurbano.
Pero además se trabajó, contaron fuentes en la
reunión, sobre la posibilidad de reducir la alícuota y de quitar exenciones al
IVA; gravar la renta financiera; eliminar exenciones en Ganancias, y reducir
Ingresos Brutos en los créditos hipotecarios, para transformarlo en un impuesto
a la venta de inmuebles. "Éste es un primer peloteo. No hay nada cerrado.
El objetivo es bajar impuestos y esto impactará en la recaudación. Hay que
hacerlo viable en la discusión con las provincias y hay varias cosas que nos
vamos a guardar para negociar", indicaron cerca de un funcionario que
participó ayer del encuentro.
En la reunión estuvieron, además de Dujovne, el
jefe de Gabinete, Marcos Peña; los ministros coordinadores Gustavo Lopetegui y
Mario Quintana; el ministro del Interior, Rogelio Frigerio; el secretario
general de la Presidencia, Fernando de Andreis; el ministro de Finanzas, Luis
Caputo; el titular de la AFIP, Alberto Abad, y el jefe de gobierno porteño,
Horacio Rodríguez Larreta.
"No voy a hacer declaraciones", dijo
Caputo a los periodistas en la explanada de la Casa Rosada. "Fue una
reunión de trabajo, muchachos. Usen la imaginación", dijo Dujovne con una
sonrisa cuando LA NACION le pidió precisiones.
Altas fuentes parlamentarias de Cambiemos aseguraron
que la reforma tributaria se presentaría luego de ingresado el proyecto de
presupuesto 2018 en el Congreso. Es decir: el presupuesto se aprobaría con el
actual esquema de impuestos y la reforma se debatiría durante 2018, para
empezar a regir en 2019.
Puntos de la reforma
A fin de año: La reforma tributaria se
presentará este año, luego de lanzado el presupuesto 2018
Bajar el gasto: La semana pasada, Hacienda
cerró un acuerdo con las provincias para bajar el gasto
Gradualidad: Con el fin de lograr "solvencia
fiscal", la reforma sería gradual. A cinco años
|