Por Glenn Somerville - WASHINGTON - China ha dado los pasos necesarios para adoptar una tasa de cambio flexible y podría hacerlo inmediatamente si así lo decide, dijo el jueves el subsecretario del Tesoro estadounidense John Taylor. En una sesión informativa previa a la reunión de los ministros de Finanzas del Grupo de los Siete, Taylor hizo énfasis en que no sólo Estados Unidos, sino el resto del G7 e instituciones mundiales como el Fondo Monetario Internacional, quieren que China se aleje de un tipo de cambio fijo de su moneda frente al dólar. "Hemos hecho mucho hincapié en que pueden comenzar a tener un tipo de cambio flexible ahora mismo," dijo Taylor, aunque no quiso especificar ningún marco de tiempo en el que Estados Unidos espera que China tome dicha iniciativa. Los ministros del G7, que abarca a Estados Unidos, Gran Bretaña, Canadá, Francia, Alemania, Italia y Japón, se reunirán el viernes y el sábado en Washington para evaluar las condiciones económicas mundiales, entre ellas la amenaza que representan para el crecimiento los altos precios del petróleo. "Pensamos que hay tanta fortaleza en la expansión mundial ahora que no la descarrilarán, pero eso definitivamente reduce las tasas de crecimiento," indicó Taylor. PETROLEO ES UNA PREOCUPACION Los precios del petróleo superaron recientemente los 58 dólares el barril y aunque han bajado significativamente respecto de esos máximos, el jueves cerraron por encima de 51 dólares, un nivel que supera por un alto margen los niveles de hace un año. Los precios del petróleo están un 17 por ciento más altos que a comienzos del año. Taylor, quien está participando en sus últimas sesiones en el G7 antes de dejar el Departamento del Tesoro el 22 de abril, describió el desempeño económico de Estados Unidos como "muy sólido," y dijo: "No vemos nada más en este momento que esta continuada expansión." Restó importancia al significado de una decisión por parte de las autoridades chinas, que se reunieron con ministros del G7 como parte de los encuentros del otoño pasado, de no acudir en esta ocasión en las sesiones del fin de semana. Taylor dijo que ha habido muchas conversaciones con China acerca de que abandonen su sistema de cambio fijo, el cual mantienen desde mediados de los años 90 --a 8,28 yuanes por dólar-- y que el progreso no depende de que estén o no en las reuniones del G7. "Ha habido muchas conversaciones con los chinos acerca de la frecuencia de su presencia en las reuniones del G7," dijo Taylor. "No son miembros del G7. Siempre hemos pensado que vendrían a algunas de las reuniones, pero no ciertamente a todas ellas." Taylor insistió en que Estados Unidos y otros que quieren que China modifique su sistema de cambio están utilizando una estrategia deliberada y que estiman que la diplomacia es la mejor oportunidad de lograr éxito. En Estados Unidos, miembros del Congreso han mostrado una creciente irritación con China y han amenazado con aplicar aranceles punitivos a las crecientes importaciones de bienes de consumo procedentes de China. El alivio de la deuda de las naciones más pobres del mundo se encuentra en la agenda del G7, pero Taylor sugirió que las reuniones del fin de semana probablemente tendrán como objetivo reducir las diferencias sobre como hacerlo, más que como llegar a un acuerdo final. "Estados Unidos ha propuesto una cancelación del 100 por ciento de la deuda de los países pobres con grandes deudas," dijo Taylor, para agregar: "Me parecería como si hubiera un movimiento hacia un consenso en cuanto a que esta idea del 100 por ciento es algo que es bueno y que vale la pena buscar." Hay ideas opuestas, sin embargo, entre los participantes del G7, especialmente entre Estados Unidos y Gran Bretaña, en cuanto a la mejor manera de manejar un mayor alivio de la deuda, . Taylor indicó que en las reuniones de este fin de semana y el encuentro subsiguiente de los ministros de Finanzas del G7 en junio, se enfocarán probablemente en lograr un paquete de alivio de la deuda sobre el que se pueda llegar a un acuerdo cuando el presidente George W. Bush y otros líderes políticos del G7 y Rusia celebren su cumbre en Gleneagles, Escocia. |