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Por Julián Yosovitch - La curva de bonos
locales en dólares ya incorporó a los precios los buenos resultados electorales
que ha obtenido el gobierno en las primarias de agosto, lo que generó un rally
importante sus precios y permitió comprimir sus spreads (achicar la distancia
entre sus rendimientos y el de otros países). Yendo al segmento más volátil de
la curva de bonos argentinos, la parte larga de la curva ha comprimido entre 95
y 75 puntos básicos de tasa.
El bono centenario pasó a premiar con un
rendimiento del 7,08% tras el 8,03% que supo rendir a comienzos de junio, lo
que implica una suba de precio del 13% en el mismo periodo. En el caso del
Bonar 2046 el rendimiento cayó a 6,82% desde los 7,55% de tasa interna de
retorno que mostraba a comienzo de junio, un avance de precio de 9,6%.
Generalmente, cuando el Bonar 2046 rinde debajo
de 6,8% y cercano a 6,5% el mercado percibe que el bono está caro, sobre todo
en un escenario en el cual el gobierno no ha realizado cambios estructurales ni
ha logrado reducir el déficit fiscal, ambas cosas que espera el mercado que la
gestión de Macri encare y logre cuanto antes.
Nery Persichini, Economista Jefe de MB
Inversiones, coincide con este análisis. "Tras la caída de rendimientos,
no nos sentimos tan cómodos en el tramo hiper largo de la curva hard dollar.
Igualmente somos optimistas respecto de una nueva compresión de spreads locales
en un contexto de bajas tasas de interés internacionales y por ello preferimos
mantener exposición al riesgo de tasa en instrumentos no tan largos. En
particular, sobreponderamos el Par Ley New York (PARY) y el Bonar 2037 (AA37).
Ambos son vehículos atractivos para capitalizar
un descenso del riesgo país". A su vez, Persichini sostiene que si
Argentina se acercara a los niveles de spreads de Brasil, el PARY y el AA37
verían sus precios crecer entre 14% y 15% más el carry por intereses. Ahora bien,
si la compresión se demora, será importante priorizar el devengamiento de
intereses. Al respecto, la tasa de cupón de 7,625% anual con la que cuenta el
AA37 hace del Bonar 2037 una propuesta más que interesante en términos de
rentabilidad corregida por riesgo.
Un operador de bonos de un importante banco en
la City porteña resalta que "es cierto que cuando la parte larga de la
curva argentina rinde en niveles de 6,5%, los bonos lucen caros y el mercado
comienza estar más cauteloso, desarmando posiciones. Aun así creo que en estos
días muchos están empezando a pensar que Argentina va a andar bien a mediano y
largo plazos, y ese carry no se consigue en ningún lado a nivel mundial. Nos
gusta la parte larga de la curva y creemos que muchos de los que han estado
comprando son inversores de mediano plazo que buscan devengar la tasa del bono
y por lo tanto no van a salir a vender rápido".
El mismo analista sostuvo que si el gobierno en
octubre obtiene un buen resultado electoral y repite la performance de las PASO,
creo que el 6,85% de tasa actual del Bonar 2046 no es cara y se torna muy buena
para el mediano plazo". Finalmente el trader cierra su análisis y agrega
que "por supuesto que dependemos mucho del mercado internacional, pero si
se mantienen constantes las condiciones internacionales, el Bonar 2046 y el
centenario 2117 probablemente anden muy bien en el mediano plazo".
Federico Furiase, Director de Estudio Bein /
Eco Go, profesor de la Maestría de Finanzas en UTDT agrega al analisis que
"en lo que respecta a la evolución de los bonos largos locales, jugó a
favor la compresión de spreads no solo el resultado de las PASO sino ambien la
baja de la tasa de interés de los bonos del Tesoro de Estados Unidos a 10 años
(que pasó de 2,60% en marzo a 2,14% hoy).
Furiase considera que "hacia adelante,
pareciera que al margen de compresión de spreads le queda menos combustible y
que despejada la incertidumbre electoral de corto plazo estará determinado por
las condiciones de la liquidez global y la capacidad de la macro local de
generar crecimiento en el marco de un ajuste gradual del déficit fiscal".
En este sentido, para Furiase, los inversores
que capitalizaron el upside de los precios de los bonos largos y prefieren
moderar la exposición al riesgo de una suba de tasas pueden empezar a acortar
la duration de la cartera, teniendo en cuenta el riesgo de un empinamiento de
la curva de bonos del Tesoro en Estados Unidos dado los bajos niveles de tasas
en el tramo largo de la curva, mientras el discurso de la Fed apunta a un
proceso de suba gradual de la tasa para empezar a achicar gradualmente su hoja
de balance.
"De todas formas, para el inversor que
está dispuesto a tolerar un mayor riesgo a cambio de una compresión adicional
de tasas frente al margen que tiene el Gobierno para construir capital político
de cara a las elecciones de octubre con la economía afianzando la recuperación
y con las tasas estadounidenses anestesiadas, la convexidad de los bonos largos
podría jugar a favor de los precios" concluyó el especialista.
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