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Por
Francisco Jueguen - Es una ironía. Gracias a la explosión de la obra pública
que impulsa el Estado, el empleo privado comienza, muy lentamente, a darle un
respiro al Gobierno.
Con
cuentagotas, en sintonía con el gradualismo de las políticas del Gobierno, pero
en niveles inferiores a los de 2015, el empleo se recupera en la Argentina,
sobre todo gracias al dinamismo del sector de la construcción.
Según
los datos presentados ayer por el Ministerio de Trabajo, sobre la base del
Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), en junio se sumaron al mercado
laboral 186.400 trabajadores, entre públicos y privados, si se compara con el
mismo mes del año pasado. Es un aumento de 1,6%. Específicamente, en gran
parte, los nuevos empleados se dividen entre 50.100 asalariados del sector
privado, 59.700 monotributistas y 42.600 empleados públicos. En total, hay hoy
12.152.200 trabajadores. Si se mira la película, el crecimiento mensual
desestacionalizado en junio mostró un raquítico avance de 0,1%, o 15.900
empleados nuevos. Hoy hay 6.186.200 privados.
Entre
las novedades que destacaron los técnicos de la cartera que conduce Jorge
Triaca en la clásica reunión de finales de mes, en junio los trabajadores
asalariados les ganaron -en niveles absolutos- a los monotributistas privados,
por lo que el sector pasó a ser el que más empleo generó en el mercado,
rompiendo la tendencia previa. Sin embargo, si se mira lo que ocurre en 12
meses y en el primer semestre del año, el monotributismo sigue a la cabeza
debido a la vuelta de muchos autónomos al régimen simplificado gracias a las
actualizaciones de las bases y por el traspaso de informales que cobran la
Asignación Universal por Hijo (AUH).
En
junio, de los 15.900 empleos creados, 10.100 fueron en el sector privado
asalariado; 4700 fueron monotributistas, mientras que en el sector público se
registraron 3600 empleados menos frente a mayo. La caída del este último sector
es una muestra del freno en el avance de las contrataciones públicas, que antes
de 2015 crecían al 4% y ahora lo hacen al 1,4% anual (el alza se da en las
provincias). El Gobierno incluso firmó un acuerdo con la mayoría de las
distritos para congelar las contrataciones en el sector público. El acuerdo
será llevado este año al Congreso y es la contracara de la esperada reforma
tributaria.
Más
allá de la alegría oficial, el avance del sector privado es tan tibio como la
recuperación de la actividad. Más precisamente, como ocurre con varios sectores
económicos, como por ejemplo la industria y la construcción (cuyos datos de
julio el Indec dará a conocer esta tarde), el empleo privado muestra
variaciones positivas desde mediados del año pasado, pero todavía a niveles
inferiores a los que mostraba en 2015. Por caso, en junio de ese año había
6.212.959 trabajadores privados registrados, unos 26.759 empleados más que este
año.
"Los
valores absolutos de los asalariados privados empezaron a crecer por arriba de
los monotributistas. Además, cambió fuerte la participación de lo público y lo
privado desde 2015 ", destacó José Anchorena, subsecretario de
Estadísticas Laborales del Ministerio de Trabajo, ayer, en la reunión de los
últimos miércoles de cada mes en los que presenta los números de los registros
del SIPA y la Encuesta de Indicadores Laborales (EIL).
Entre
los sectores, la construcción volvió a ser el más dinámico. No obstante, como
ocurre con la economía, apareció en el mundo del empleo una difusión de
variaciones positivas, excepto por la industria (-2,7% en la variación anual y
-0,2% en la mensual desestacionalizada) y de minas y canteras (-5,5% y -0,4%),
sector que acusa la mala performance del rubro petrolero.
Pese
a que fue recortando muy lentamente la caída, en un año, la industria muestra
33.000 trabajadores formales menos. El sector petrolero perdió 4500 empleados.
La construcción, en tanto, ya sumó 38.700 más en junio con relación al mismo
mes del año pasado; el comercio, en tanto, más de 11.500. En el Ministerio de
Trabajo destacaron el repunte mensual en junio del sector de actividades
inmobiliarias, empresariales y de alquiler, el segundo en el ranking luego de
la construcción en la generación absoluta de empleos, con 2600 trabajadores
nuevos. Se trata de un sector que se mueve en sintonía con el avance o no de la
actividad económica.
La
EIL, en tanto, mostró para julio un avance también discreto. Según la amplia
encuesta que realiza el Ministerio de Trabajo, se registró un avance de 0,2%
con relación a junio y de 1% en la medida interanual. El mayor avance aparece
en el sector de la construcción ( 1,3%), seguido por comercio, restaurantes y
hoteles ( 0,7%) y servicios comunales y sociales ( 0,1%). Por otro lado, la
industria sigue cayendo: -0,3%. La situación del empleo, afirmaron los datos de
la EIL, siguen siendo más robustos en el interior que en el área metropolitana
de Buenos Aires.
Buscan "un cambio
cultural" en el Estado
El
secretario de Empleo Público del Ministerio de Modernización, Pablo Legorburu,
dijo ayer que el Gobierno busca un "cambio cultural" dentro del
Estado para que se abandone el estilo burocrático y se valoren el mérito, la
efectividad en el funcionamiento, la calidad del servicio y el profesionalismo.
Fue
en el marco de la jornada "El estado del Estado en la Argentina",
basada en un relevamiento del Centro de Implementación de Políticas Públicas
(Cippec) y la Asociación Argentina de Presupuesto y Administración (ASAP).
Según
el informe del Cippec -que la nacion anticipó el sábado pasado-, entre 2009 y
2015 el crecimiento del empleo fue del 4%, con una incorporación de 20.000
nuevos puestos por año. Agrega que con la nueva administración, en 2016, la
incorporación bajó -0,4% el sistema público nacional-, pero siguió creciendo a
nivel provincial y municipal.
En
ese período no se expandió la dotación de personal administrativo, pero a nivel
de cargos hubo asignaciones transitorias sin concursos, indica el relevamiento.
De 3300 cargos con funciones ejecutivas que existen actualmente sólo siete han
sido concursados.
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