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Por
Pablo Fernández Blanco - La administración de Mauricio Macri comenzó a agudizar
el ingenio para llevar a cabo obras de infraestructura sin tomar más deuda ni
engrosar el déficit fiscal. Uno de esos mecanismos gira en torno de los activos
que posee la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE, la ex
Onabe), que acaba de poner ena la venta un conjunto de terrenos a partir de los
cuales el Gobierno espera recaudar al menos US$S 165 millones.
Esa
suma será utilizada para financiar aproximadamente el 25% de los gastos que
insumirá la construcción del Paseo del Bajo, la obra de infraestructura más
importante que se desarrollará en la cCiudad de Buenos Aires en los próximos
años. Otro 25% provendrá de la subasta de más terrenos en 2018. Y la otra mitad
se afrontará con un crédito del Banco de Desarrollo de América latina (la ex
Corporación Andina de Fomento, CAF).
El
lote que salió a la venta es un terreno ferroportuario subutilizado, en la zona
de Retiro contigua al puerto. Tiene 91.337 metros cuadrados (mM2) y está
delimitado por las avenidas Eduardo Madero y Antártida Argentina y las calles
Cecilia Grierson y San Martín, siguiendo el recorrido de las vías del viejo
ferrocarril portuario entre el cruce de la avenida Córdoba y el final de
Madero). Es parte del proyecto denominado Catalinas Norte II, que tiene un
total de siete parcelas para ser urbanizadas, de las cuales cuatro saldrán a la
venta en esta etapa.
La
administración de Macri espera cosechar una buena cantidad de dólares debido a
las características del predio, que está sobre la costa, con proximidad a
Catalinas Norte y colindante con Puerto Madero. Su cercanía a la estación
ferroviaria de Retiro lo convierte en una de las fracciones con mayor potencial
de desarrollo dentro de la cCiudad.
Los
desarrolladores interesados también prometen entablar una disputa por esos
predios. La semana pasada, Eduardo Costantini, creador de Nordelta y presidente
de Consultatio, reconoció en la Expo Real Estate 2017 que estaba interesado en
que se abriera la venta de esas parcelas.
Las
subastas comenzarán el 26 de octubre próximo en la sala Néstor Kirchner de la
sede de la AABE. yY terminarán en diciembre de este año.
El
mes próximo se subastarán dos lotes por un valor base de 40 millones de dólares
cada uno, aunque el organismo espera que esa cifra se estire hasta los US$ 60
millones.
Pero
la tajada más grande saldrá a la calle en el último mes del año. Se trata de un
lote de US$ 40 millones y otro de US$ 45 millones, con una particularidad: la
AABE intentará primero venderlos en bloque, porque entiende que en la zona
faltan plantas de superficies más grandes. Por esa vía, pedirá US$ 125 millones
por el conjunto.
Otros
tres terrenos se venderán el año próximo. "Nuestra proyección es que en
total vamos a ingresar más de US$ 300 millones para financiar el Paseo del
Bajo", explicó Ramón Lanús, presidente de la AABE, ante la consulta
de LA NACION. Y completó: "Es una obra muy importante, que va a
generar más espacio verde en la zona, el equivalente a 2,5 veces el parque
Lezama. Y por cada peso que inviertan los desarrolladores, otros tres
repercutirán en términos de actividad. Esperamos 1200 millones de dólares de
inversión total, entre la tierra y las obras".
Base sustentable
La
AABE apuesta a que los terrenos se usen para la construcción de una nueva
generación de oficinas y departamentos con bajo criterios de urbanismo
sustentable en un lapso relativamente corto. "A la ciudad le faltan
oficinas de calidad. Y estipulamos un tiempo para las obras: tienen que empezar
en un máximo de tres años y terminar en seis. Si no, hay multas", explicó
Lanús.
El
Paseo del Bajo modificará el perfil de la avenida Madero, dado que el tránsito
de carga pasará por otro nivel. En diciembre del año pasado, la Legislatura
porteña aprobó la rezonificación de estos terrenos ferroviarios para
destinarlos a proyectos integrales de urbanización e inmobiliarios, cuyas
rentas generadas servirán al financiamiento del Paseo del Bajo.
Ese
emprendimiento es un proyecto a cargo del Ministerio de Desarrollo Urbano y
Transporte, ejecutado por la empresa estatal AUSA (la dueña de las autopistas
porteñas) y la Corporación Puerto Madero, que conectará las autopistas Buenos
Aires-La Plata e Illia y debería estar terminado en 2019. Se trata de una vía
de 7,1 kilómetros que incluirá una autopista y carriles rápidos, con más cruces
peatonales, para solucionar el problema de tránsito.
El
camino se extenderá desde la Autopista Buenos Aires-La Plata sobre las avenidas
Alicia Moreau de Justo y el eje Huergo-Madero, y luego por las avenidas Ramos
Mejía, Antártida Argentina y Castillo hasta su empalme en el norte con la
autopista Illia. Tendrá 12 carriles, de los cuales cuatro serán exclusivos para
camiones y ómnibus de larga distancia, que tendrán acceso directo a la terminal
de Retiro. Los ocho restantes serán de uso exclusivo para autos y colectivos de
corta distancia (cuatro en sentido Norte y cuatro en sentido Sur).
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