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Por Javier Blanco -
El Banco Central (BCRA) no sólo incumplirá su meta de inflación durante este
año (el del debut del esquema que rige su política monetaria), sino que tampoco
podrá honrar la que fijó para 2018. Al menos eso es lo que creen los analistas
encuestados por el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que el propio
ente monetario realiza cada fin de mes para auscultar las proyecciones que
guían la conductas de los agentes económicos.
Los analistas no
sólo mantienen una previsión de inflación del 22% para el año en curso (5
puntos por encima del techo del 17% que estableció el BCRA), sino que además
elevaron del 15,5 al 15,7% la proyección para todo el año próximo, lo que
aumentó la brecha con una banda prefijada en el rango que va del 8 al 12%
anual.
El divorcio entre
metas y expectativas se mantuvo para el corto plazo y creció con vistas al
mediano plazo, pese a que el BCRA incrementó fuertemente el sesgo contractivo
de su política monetaria, en especial luego de la corrida preelectoral contra
el peso. En esa línea, aumentó con fuerza las tasas de interés y retiró pesos
de circulación mediante una activa colocación de sus títulos de deuda (Lebac)
en el mercado secundario en los últimos meses.
Para el director de
la consultora Alpha, Hernán del Villar, esta divergencia no supone un problema
de credibilidad o reputación del BCRA, "de lo contrario el mercado no
convalidaría la mirada oficial de una inflación en descenso", apunta.
"Lo que marca esta divergencia es que el mercado considera que la
utilización de un único instrumento, como son las tasas de Lebac, no alcanza
para darle al proceso de desinflación la velocidad que el BCRA espera",
traduce.
El relevamiento
recogió opiniones de 54 consultoras, bancos y centros de investigación entre el
29 y el 31 de agosto.
Detectó que, según
esas expectativas, la inflación cerró promediando 1,6% en agosto y pasará a
moverse en un rango que va del 1,3 a 1,4% durante el último cuatrimestre del
año, rango que coincide con las proyecciones de la denominada inflación núcleo
(la que excluye variaciones de precios regulados y estacionales). De allí que mantienen
la previsión para el año en el 22 por ciento
Frente a este
escenario inflacionario, se aguarda un descenso muy módico de la tasa de
política monetaria del 26,25% en septiembre al 26% en octubre, 25,26% en
noviembre y, antes de cerrar el año, en el 24,75% anual.
Otros números
Los analistas
ajustaron a la baja sus proyecciones para el tipo de cambio (ven el dólar
cerrando el año en $ 18,20 y clausurando el próximo en $ 20,70, lo que supone
un descenso de 10 centavos en cada caso respecto de lo que esperaban hasta hace
un mes). E hicieron lo propio con sus pronósticos de déficit fiscal primario,
que redujeron 0,25% en promedio para 2017 y 2018.
Pero revisaron al
alza (del 2,7 al 2,8%) la tasa de crecimiento de la economía, seguramente
influidos por los últimos datos positivos que se conocieron y los llevaron a
corregir del 1 al 1,2% el crecimiento del PBI en el segundo trimestre y a
elevar del 1 al 1,2% la tasa del tercero.
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