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Por
Matías Barbería - El esfuerzo que hace el Banco Central (BCRA) por absorber los
pesos que el Tesoro necesita para cubrir sus gastos y el mercado no demanda
alcanzó el mes pasado un nuevo mojón: el stock de Lebac superó el billón de
pesos. La cifra, que equivale al 120% de la base monetaria, fue atravesada en
medio de la renovada dureza de la política monetaria que conduce Federico
Sturzenegger en un esfuerzo por llevar a la inflación de este año lo más cerca
posible de la meta de no más del 17% y tratar de hacer más alcanzable la del
10% para 2018.
El stock de Lebac cruzó la barrera del billón el 31 de agosto pasado y el 1´ de
septiembre, último dato oficial disponible, alcanzó los $ 1,005 billón, nuevo
récord nominal histórico.
En
los últimos 30 días, en los que Sturzenegger reforzó el trabajo de la entidad
en el mercado secundario de Lebac para elevar las tasas de las letras de más
largo plazo, descomprimir los vencimientos en los plazos más cortos y volver
aún más restrictiva a la política monetaria, el stock de letras creció a paso
acelerado. Con un salto del 6,7% pasó de $ 941.653 millones a su nivel actual
en sólo un mes.
En
términos interanuales, mientras tanto, el stock de letras con las que el BCRA
regula la masa monetaria saltó 60,6%. Hace un año alcanzaba los $ 625.885 millones.
"El
stock crece, pero al menos crece con compra de reservas y con financiamiento al
fisco, que de otra manera sumaría más deuda", dijo Gabriel Zelpo de la
consultora Elypsis.
Argumento
habitual en la entidad de la calle Reconquista, al crecimiento de los pasivos
por el esfuerzo esterilizador hay que contraponerle el aumento del activo, las
reservas.
Medidas
en dólares, las reservas crecieron 58% en los últimos doce meses y 5,5% en los
últimos 30 días, en línea con el crecimiento en pesos del stock de Lebac. Pero
a eso hay que agregar que el dólar, la moneda en la que están nominadas las
reservas, subió 15% frente al peso argentino en el último año.
Por
otro lado, el crecimiento del stock de Lebac en el último mes vino de la mano
de un cambio en la composición de vencimientos. "El 90% del aumento del
stock de Lebac, por mercado secundario, fue a plazos mayores a 60 días con una
gran concentración (el 29%) en el plazo a mayo 2018", escribió ayer
Marcelo Elbaum de Allaria Ledesma en un informe para sus clientes. Mientras que
en la última licitación de Lebac el 52% de las suscripciones se concentró en la
letra más corta, en el próximo vencimiento el peso del primer tramo ya cayó al
48% del stock total.
"La
política contractiva del BCRA nunca se detuvo, nos acostumbramos a licitaciones
primarias expansivas para la base monetaria pero que reducen el stock de Lebac
combinadas con operaciones en el mercado secundario que son contractivas para
el stock y expansivas para la base monetaria", resumió Gabriel Caamaño,
economista de Consultora Ledesma. "No me gusta hablar de bola de nieve,
creo que el stock de Lebac es una prueba del esfuerzo del BCRA por sacar los
pesos que tiene que emitir para comprarle los dólares de deuda al Tesoro, además
de los excesos heredados. Todo el mundo sabe que no es sostenible en el largo
plazo , como el atraso cambiario o el ritmo de endeudamiento del Tesoro, pero
en el corto plazo compra el tiempo suficiente como para hacer las reformas de
fondo que eliminen el déficit y la inflación", agregó.
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